Un objetivo debe ser que, ante la importancia que adquirirá este medio, se aproveche su diseño en la ciudad para reducir la entrada de vehículos en Vigo, si con un tren rápido situamos a los ciudadanos procedentes de Vilagarcía, Pontevedra, Redondela, Porriño, Tui, Valença, Caminha, Tomiño y A Guarda en el núcleo urbano. Con la salida sur, dado el incremento del intercambio de personas con la zona portuguesa, el servicio de cercanías debería alcanzar hasta Viana do Castelo, lo que, al mismo tiempo, permitiría aprovechar que la vía entre Valença y Caminha transcurra a lo largo del Miño, para poner a disposición de Tomiño, Goián y A Guarda, por medio de los viaductos que se irán construyendo entre las dos orillas, un tren de Cercanías. Los ramales hasta Citroën, Bouzas y Guixar Desde Sárdoma con un ramal se accedería a Citroën, Zona Franca y Bouzas y, desde el túnel de Vázquez Varela, se conectaría con otro procedente de Guixar. Se debe tener claro que el ámbito de lo que hoy se entiende como cercanías se ampliará a causa del incremento de la velocidad, que permitirá recorrer 250 Km. en una hora, y esos trenes tienen que llegar al corazón de las ciudades si queremos que el ciudadano deje de pensar en su automóvil.