Por una curiosa carambola los tres concejales críticos con Carlos Príncipe (Delfín Fernández, Belén Sío y Uxío González) son los representantes socialistas en el consello de la Gerencia de Urbanismo. El primero de ellos se incorporó hace un año tras la dimisión de Dolores Villarino como concejala de Gestión Urbanística, decisión que muchos atribuyen al deseo de Príncipe de desligarse de la labor que en este crucial departamento realiza el BNG. A comienzos de año la concesión de la licencia de Carrefour se incluyó varias veces en el orden del día de las sesiones del consello. A petición de Manuel Soto y del PP, con el respaldo del PSOE, una y otra vez era devuelta por causas diversas. A finales de abril, y tras el enésimo veto, el alcalde optó por recuperar puntualmente las competencias por él delegadas en la Gerencia para conceder esta licencia y la del hotel que se construirá en la finca Sensat. La medida provocó un enorme revuelo pero, para sorpresa general, Príncipe manifestó de inmediato su respaldo y criticó sin tapujos la gestión de los ediles del PSOE. A partir de ese momento las cosas cambiaron en el seno de su grupo. Se sabe de tensas reuniones en la que alguno de los concejales ha abandonado la reunión dando un portazo, pero de momento nadie ha hablado públicamente de la casi evidente fractura interna. La abstención en la lista de beneficiarios de las bufandas, en cuya confección con seguridad al menos Príncipe y Villarino intervinieron, es quizás la primera muestra palpable de esta disensión. La elaboración de los presupuestos puede ofrecer otras.