Sectores políticos y sociales de Oporto piden al Gobierno luso que no abandone el tren de alta velocidad a Galicia Las dificultades presupuestarias que atraviesa el Gobierno luso han provocado la congelación de importantes obras en el país vecino. Una de las más cuestionadas es la extensión de la futura red ferroviaria de alta velocidad entre Oporto y Vigo. El Ejecutivo portugués no decidirá hasta final de año su postura, aunque los ministros de Obras Públicas y Planeamento ya han adelantado que la prioridad son los ejes Oporto-Madrid y Lisboa-Madrid. Sectores políticos y sociales de Oporto, no obstante, reclaman al gobierno que incluya la extensión del AVE a Galicia entre las infraestructuras consideradas «irrenunciables».
30 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Antes del año 2010, el Gobierno portugués habrá conectado Oporto y Madrid con un tren de alta velocidad. La ciudad portuense se situará entonces a poco más de dos horas de la capital española, vía Salamanca. El pasado mes de julio, el Gobierno luso admitió que sería a final de año cuando se decidiría si el trazado del AVE entre Oporto y la frontera con Galicia sería una infraestructura a ejecutar en el mismo plazo, o quedaría postergada para un nuevo programa inversor. Esta misma semana, sectores políticos y sociales de Oporto se mostraron dispuestos a solicitar al Ejecutivo una «reconsideración» de esta infraestructura, tras calificarla como «básica» para el intercambio entre Galicia y el norte de Portugal. En la parte gallega, grupos políticos y sindicatos coinciden al subrayar que un corredor ferroviario de alta velocidad entre Vigo y Oporto podría «desviar» hacia Portugal parte de los viajeros vigueses a Madrid. El estudio de tiempos de viaje realizado por la federación de transportes de UGT demostraba que un viajero vigués podría «ahorrar» tiempo desplazándose a la capital española a través de Oporto, si el proyecto de AVE gallego obliga a pasar por Santiago antes de salir de Galicia, a través de Ourense. Portavoces del PSOE y del BNG consideran «seguro» que el corredor portugués de alta velocidad terminará ejecutándose «antes o después del año 2010». En este sentido, sugieren la «necesidad» de que el AVE gallego compita en tiempos con esta línea. La inversión prevista en España para culminar las redes de alta velocidad supera, hasta el año 2007, los 1,7 billones de pesetas. Se trata del mayor programa inversor realizado nunca en España. De esta cantidad, en el entorno de Vigo serán empleados cerca de 70.000 millones de pesetas. El proyecto de enlaces entre Pontevedra y Vigo y la «salida sur» de esta ciudad hacia O Porriño será redactado durante el año 2002. Antes, la sociedad viguesa deberá debatir con el Ministerio de Fomento la mejor de las opciones posibles. Por ahora, el Gobierno ha remitido cinco alternativas que, entre otras cuestiones, plantean la posibilidad de convertir a Vigo en un final de línea. Empresarios, políticos y sindicatos exigen que la estación local sea una terminal «de paso» y reclaman un AVE Vigo-Ourense.