Cerrado hasta el año que viene

NURIA SÁINZ VIGO

VIGO

M. MORALEJO

El concierto de hoy en Castrelos marca el final de las fiestas del Cristo de la Victoria de esta temporada

17 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde el pasado 14 de julio, fecha en la que comenzaron los festejos de Vigo, muchos han sido los artistas que han pisado el auditorio de Castrelos, el de As Travesas e incluso el estadio de Balaídos. Los encargados de abrir en Castrelos fueron los míticos Beach Boys acompañados por la incombustible Gloria Gaynor. Los californainos deleitaron a los vigueses con un concierto de casi hora y media, en el que sólo faltaron las chicas en bikini, las olas y las tablas de surf. Pero sin duda, quién rompió moldes en Vigo fue Alejandro Sanz. Muchos desmayos y muchos gritos llenaron el estadio de Balaídos en la noche del 21 de julio. El segundo festival de música latina Para Vigo me voy comenzó con Eliane Elias Trio y Paquito DïRivera Quinteto. Los ritmos más calientas llegaban a la ciudad olívica con un casi lleno de Castrelos. Al día siguiente, Tom, Hechos Contra el Decoro y Aterciopelados pusieron el toque musical a la noche. Aunque los más esperados del festival eran Ana Belén y Victor Manuel, que se subían juntos al escenario tras cinco años trabajando por separado. Y para finaliza el Para Vigo me voy, Carlinhos Brown y Sharanguinha-Escola de Samba le dieron bien a los ritmos más latinos Los otros de Castrelos Sergio Dalma fue el encargado de seguir con el ciclo de conciertos de Castrelos, pero ya fuera del festival. El catalán ofreció un muy buen directo y su voz desgarrada atrajo a un buen número de vigueses. Al día siguiente, Placebo y Sexy Sadie la montaron en el pabellon municipal de As Travesas con un concierto para los más jóvenes que se alargó hasta la una y media de la madrugada. El 2 de agosto, las felinas Azúcar Moreno dejaron claro que la saga Salazán son puro arte y nada más. Ella Baila Sola, Los Cucas y David Summers estuvieron juntos pero no revueltos, aunque este último bailó un poco solo. El toque artístico lo puso Sara Baras el sábado 4 de agosto con la coreografía de Juana la Loca. Enemigos, Sober y Super Skunk se encargaban de la noche más rock, aunque un pésimo sonido fue la nota predominante. Pero después de un mal concierto, siempre llega uno bueno, y Raimundo Amador y la Vargas Blues Band lo demostraron. El sevillano desbordó arte por los cuatro costados y, tanto él como Javier Vargas fueron todo un gustito pá las orejas cuando salieron juntos a tocar con sus guitarras en mano. Los últimos en actuar hasta ahora han sido The Golden Gospel Singers, que más que gospel fue un refrito de estilos sin mucha coherencia.