¿ Quién retira los carteles ?

VIGO

La ciudad está plagada de paneles informativos que publicitan proyectos ya ejecutados, algunos desde hace varios años

06 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El inicio de una obra pública está inevitablemente acompañado de la instalación de un gran cartel informativo. La Administración que financia el proyecto utiliza este sistema teóricamente para informar a los ciudadanos de sus características. Teóricamente, porque de los carteles ha desaparecido el dato clave de la fecha prevista de inicio y de terminación. A cambio, el nombre de la entidad es cada vez más visible. Con seguridad el incumplimiento habitual de plazos llevó a los gobernantes a obviar una información que podía volverse en su contra. Al margen de esta circunstancia resulta evidente que nadie se encarga de que los carteles colocados en el momento de la euforia inicial sean posteriormente retirados. Tampoco parece que a ningún departamento municipal le preocupe esta proliferación de tan atípicas vallas publicitarias. Y es que la casuística al respecto es enorme. En un recorrido al azar por el casco urbano aparecen casi por cada esquina. Así, en las proximidades del nudo de Isaac Peral un cartel de Ministerio de Obras Públicas, Transportes y Medio Ambiente informa de las obras de este nudo y de la carretera de acceso restringido al puerto que será sustituido en los próximos meses por un vial público que conecta la autopista con la calle Areal. Ha pasado tanto tiempo que este ministerio ha cambiado de denominación (ahora se llama de Fomento), pero sorprendentemente el cartel goza todavía de buena presencia. Eso sí, las silvas amenazan con cubrirlo pero aún puede verse por una esquina la fecha prevista de finalización del proyecto... en el ya lejano diciembre de 1993. Para siempre Y a partir de ahí, de todo. En la calle República Argentina el departamento de Infraestructuras del Concello instaló en tiempos del PP un cartel para anunciar la reforma del firme. Finalmente se ejecutó con el actual gobierno BNG-PSOE en fechas recientes. Pero acabada la obra el panel sigue. El único cambio es que ya no se sabe de quien fue la idea pues está cubierto con capas y capas de cartelería de todo tipo. Y los hay de la Xunta, de empresas privadas y otros con procedencia ignota debido al deterioro que genera el tiempo. Rotos pero todavía en pie.