Los funcionarios municipales tienen un calendario de convenios estratégicamente diseñado. Se negocia en la etapa final de un mandato municipal, cuando los respectivos gobiernos tienen poco interés en padecer protestas. Además, las mejoras que se acuerden serán pagadas por la siguiente corporación, lo que siempre es un consuelo. El comité de empresa negoció con Gil Sotres en 1998 y logró un documento del que se sorprendieron ellos mismos. El año próximo, en la recta final del mandato, harán lo mismo con Henrique Viéites y pretenden que también tenga una duración de cuatro años. Fuentes del grupo nacionalista, al contrario, lo desean sólo por dos años o como mucho por tres. De esta manera la próxima corporación volvería a negociar a mitad de mandato y tendría mucha más fuerza para hacerlor.