«El PP no está dispuesto a actuar de comparsa o ser el comodín del BNG para sacar adelante los temas de urbanismo en los que se abstiene el PSOE. La obligación de gobernar es del gobierno; por tanto, que consensuen los asuntos y no esperen que tendamos una mano para resolver sus disputas». El grupo popular distribuyó una nota tras la sesión para dejar clara su postura, asegurando que «en cualquier asunto urbanístico que ofrezca la menor duda de inseguridad jurídica votaremos en contra». Anticipan de esta manear que lo ocurrido ayer no será un hecho aislado. «Para resolver cuestiones polémicas el gobierno debe integrarlas en el próximo plan general y ellos son culpables de haber perdido dos años en su redacción». El PP pasa ahora factura de lo ocurrido en el mandato anterior: «Este Concello contaba con una revisión del plan general elaborada por el gobierno de Manuel Pérez que el BNG rechazó en su día y que podía haber sido la vía para evitar la conflictividad jurídica. Fue inadmisible desestimar aquella revisión», se queja ahora el grupo popular.