Hoy, Concello y Celta tratarán de consensuar el texto del protocolo de colaboración entre ambas instituciones. El documento tiene que ser aprobado el jueves por el pleno de la corporación municipal. Pero aparte de hablar de las excelencias del club de fútbol y de las intenciones urbanísticas para Balaídos, el borrador del documento deja en el aire la mayor parte de las claves. «No nos sirve», dice Horacio Gómez. «Me temo que el asunto vaya a quedar para el próximo año, porque tal y como está el protocolo es papel mojado», aseguró ayer el portavoz del PP José Manuel Figueroa. Para el alcalde Lois Castrillo, se está dando demasiada importancia a un texto que, al fin y al cabo, sólo es «un punto de partida». El Celta quería que el Concello cubriese varias de las operaciones que hay que acometer, como el traslado de los atletas, pero el gobierno local no está dispuesto a hacerlo debido a su situación económica. Sí apoya, no obstante, la recalificación de los terrenos y la cesión del estadio por los años que sea preciso.