DOCUMENTACIÓN
17 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Francisco Álvarez Cascos se convirtió en ministro de Fomento hace poco más de un año. Durante el tiempo transcurrido, el alcalde de Vigo le llamó por teléfono, le envió cartas y le trasladó mensajes por personas intermedias. No obtuvo respuesta. Ausencia en Viaria. En enero de este año, Castrillo no acude al simposio Viaria en Santiago -al que está invitado como los demás alcaldes de ciudades gallegas-, donde Cascos expone sus planes para el AVE. Sin embargo, el regidor nacionalista denuncia luego que esos planes marginan a Vigo y no descarta levantar la ciudad contra Fomento. Reproches en el Congreso. Los diputados del BNG Guillerme Vázquez y del PSOE Guillermo Hernández preguntan por escrito, a mediados de febrero, por qué se niega el ministro a recibir al alcalde de Vigo. Invitación sin respuesta. El 21 de febrero, Castrillo anuncia que va a invitar formalmente a Álvarez Cascos a una visita institucional a la ciudad, para que pueda conocer sus problemas de primera mano. Sí a Vázquez, no a Castrillo. El 24 de abril, Cascos recibe al alcalde de A Coruña y ofrece apoyo económico y técnico para proyectos como una estación del AVE. Castrillo acude pocos días después a Madrid y le recibe el secretario de Estado de Infraestructuras. Falta de colaboración. En el Congreso, Cascos responde el 25 de abrirl al BNG que tiene una colaboración institucional magnífica con todos los ayuntamientos de Galicia salvo con el vigués y que sería bueno que los nacionalistas se preguntarán por qué. Primera piedra de la A-9 en O Porriño. El 9 de mayo, Cascos evita entrar en la ciudad para abrir las obras de la autopista Vigo-Tui. Castrillo acude al pinar de Cataboi y le arranca un compromiso para desbloquear el cinturón y visitar Vigo después del verano.