El plan del Celta siembra el debate en Balaídos

La Voz

VIGO

DIEGO PÉREZ EN DIRECTO El macroproyecto del nuevo estadio no deja indiferente al vecindario

16 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

UNCA unos dibujos tan elementales habían sido tan comentados. Pero, ¿cuántas alturas va a tener ese hotel? ¿Al final se cargan las pistas de atletismo? ¿Van a hacer un centro comercial subterráneo? Balaídos amaneció ayer revolucionado. El proyecto del Celta no deja indiferente a casi nadie: gusta, disgusta o genera incertidumbre. Este último caso es el de los 1.900 atletas que utilizan las pistas sobre las que la directiva presidida por Horacio Gómez Araújo pretende construir un gran complejo comercial, cuyos beneficios servirían para reconstruir el estadio de fútbol. Cafeterías En las cafeterías próximas al estadio no se hablaba de otra cosa. Don Balón tiene mayoría de aficionados y se escuchan muchos comentarios favorables. Emilio y Ana, un matrimonio que vive justo frente a las taquillas del campo, han bajado a tomar algo y comentan las noticias de la prensa. «Yo lo veo bien -dice él-, parece que es una cosa que puede dar vida a la zona, ¿no?». Ella vislumbra ya algunas ventajas: «Aquí nos vendrían estupendos unos cines». En Soto, dos veteranas amigas y clientas asiduas, Rosa y Francisca, entablan un improvisado debate. Reflejan a la perfección dos posturas encontradas. La primera, que vive en Fragoso, dice que no ve nada bien que Juan Pueblo le regale dinero a una sociedad anónima: «¿Y por qué no destinan los terrenos a hacer viviendas sociales, que son mucho más necesarias?». Francisca es socia de Gol y ve en el proyecto la posibilidad de arreglar un estadio que se cae y que tiene «unos baños indignos». «Mira, Balaídos es a Vigo lo que la Giralda a Sevilla, y hay que apoyar», sentencia. A media tarde, entra en las pistas de atletismo Antonio Fernández, entrenador del subcampeón del mundo de Decatlón. «Llevo muchos años aquí, con chavales que aman lo que hacen y muchas de cuyas familias viven en estos edificios, y debo decir que es vergonzoso que unos señores recién llegados vengan a hacer un negocio millonario a cuenta del pueblo», señala con enfado. Y añade: «¡Qué dicen de Europa si aquí hay atletas olímpicos! Que no vengan a ensuciarlo todo con dinero». Bomberos Los bomberos que están debajo de la grada de Río desconocen si tendrán que trasladarse. «Hemos visto que quieren dejar en superficie el Lagares, que pasa justo por debajo de nosotros, y lo mismo le ocurre a quienes juegan en las pistas polideportivas de aquí al lado», apunta uno. En el parque auxiliar de Balaídos suelen estar diez hombres. Ayer, la mayor parte afirmaba que no les vendrían mal unas instalaciones más dignas, pero se preguntaban qué ocurriría con los incendios de la zona oeste de la ciudad si finalmente se fueran para Teis. Es difícil sacar una conclusión de lo que dice la calle, salvo que existe disparidad de opiniones. Carmen Fernández, Carmiña, histórica del movimiento vecinal y directiva de la Asociación Val do Fragoso, explica que la entidad analizará la propuesta del Celta este viernes. «Yo, personalmente, creo que la mayor parte de la gente no se va a oponer porque se trata de dar servicios, aunque hay que evitar que se masifique con edificios», apunta.