LLuvia insolidaria

M. J. F. VIGO

VIGO

ÓSCAR VÁZQUEZ

El Día del Mozo sólo se celebró por la mañana al romper un vendaval los cenadores instalados en Coia Los mozos de Coia lucharon ayer contra viento y marea para imponer su jornada lúdica hasta que un vendaval a primera hora de la tarde rompió parte de los cenadores instalados a lo largo del paseo y dio al traste con sus aspiraciones reivindicativas. Como consecuencia, más de la mitad de las actividades del Día del mozo fueron suspendidas, mientras que otras cambiaron la ubicación. La lluvia obligó a trasladar los actos en favor de la condonación de la deuda externa de la praza de la Constitución a los Salesianos.

12 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El teatro, la actuación de la rondalla y un festival de rock fueron algunas de las actividades suspendidas ayer del programa que integraba el Día del mozo, en Coia. El mal tiempo no amilanó a los jóvenes del barrio quienes durante la mañana instalaron cenadores a lo largo del paseo de la avenida de Castelao como si tal cosa. Tampoco faltaron colectivos de otras zonas, entre ellos los vecinos de A Miñoca Los actos programados por la mañana en el pabellón, entre ellos gimnasia rítmica, baile gallego y patinaje, todavía pudieron celebrarse, pero no los de la tarde al llevarse un venval los cenadores. El festival de rock, en el que estaba prevista la actuación de seis grupos de Coia se aplazó para otra fecha sin determinar. Ante tal panorma, el tren chu-chu se convirtió inesperadamente en la actividad de más éxito. Los asistentes aprovecharon la ocasión para conocer el barrio a quince kilómetros por hora. Los cuarenta colectivos de Coia que participaban en la organización de esta segunda edición todavía no tienen muy claro si recuperarán parte del programa. Lo que sí tienen claro es que continuarán con sus reivindicaciones, entre las que no faltará la construcción de un paseo desde la avenida de Castelao a la playa de Samil y un centro cívico.