El auditorio se estrenará en el 2004 con una ópera

La Voz

VIGO

CAPOTILLO

JUANMA FUENTES CRÓNICA Expuestas desde ayer las maquetas finalistas en la Casa das Artes

05 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

ERÁ una ópera. Príncipe se comprometió ayer ante un variado auditorio a que en el año 2004 los vigueses asistan a la inauguración del palacio de congresos y auditorio presenciando una representación de ópera. El acontecimiento tendrá lugar en tres años, un escenario temporal más o menos cercano pero surcado por una daga electoral que decidirá que personas y partidos rigen la corporación municipal en el cuatrenio 2003-2007. Ese tipo de detalles escapaban ayer al grupo de invitados, en el que se observaban profesionales de todo tipo, representantes de entidades crediciticias, oficiales de las fuerzas de seguridad, concejales (ninguno del BNG), hosteleros, etcétera. Y por supuesto César Portela, quien se las vió y se las deseó para explicar cómo había concebido una obra de acero y cristal que un jurado, que ignoraba quien era su autor, eligió como la más adecuada para renovar e impulsar la Beiramar viguesa. En todo momento un Príncipe inspirado hasta el límite encontraba anécdotas que transmitir y explicaciones que ofrecer aunque el autor quedó emplazado para el martes. Una conferencia pública le permitirá ese día explayarse sin obstáculos. Tras una disertación inicial del concejal de Nuevos Proyectos los presentes recorrieron las maquetas diseñadas por figuras de la arquitectura como García Valcárcel, David Schipperfield y Patxi Mangado, además de la del propio triunfador. Príncipe definió el futuro inmueble como «un faro que alumbrará la ciudad; de noche con su iluminación y durante el día al reflejar en su estructura de cristal la luz del sol». La principal seña distintiva del auditorio será su enorme puerta, al estilo de un hueco gigantesco que desde su interior e incluso por la trasera del edificio permitirá contemplar el mar. La sorpresa de la exposición es una simulación virtual del interior de su gran vestíbulo para apreciarlo en su grandiosidad e imaginar la vista de la dársena con gran realismo. Segunda sorpresa. Que el auditorio ocupará uno de los pantalanes portuarios. Sobre él se asentará una cafetería conectada con el inmueble por una pasarela. Inicialmente este dato se había ocultado para evitar un todavía mayor rechazo de los agentes portuarios.