Dulce Pontes estrena en Vigo los temas que formarán parte de su próximo disco, que comenzará a grabar este verano
18 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Desde la publicación de su segundo disco, Lágrimas, cada concierto de Dulce Pontes en Vigo es un éxito garantizado. La cantante nacida en 1969 en Montijo, continúa en el pedestal de las renovadoras del fado y aunque sea una gran admiradora de Amalia Rodrigues y muchos la consideraran su sucesora, su registro viaja mucho más lejos de la tradición musical lusa. De hecho, la trayectoria de Dulce Pontes se caracteriza por la búsqueda de nuevas sonoridades integrando instrumentos de lo más diversos. En O primeiro canto, su último disco en el mercado, se pueden oir los sonidos de la moraharpa, el tambor océano, la gaita escocesa o la valiha de Madagascar, limpiandolo de sintetizadores y guitarras eléctricas para hacer brillar su voz en una singladura casi antropológica. Tras una sequía de tres años sin pasar por los estudios, la artista portuguesa presentará en primicia en esta gira algunos de los temas que pasarán a formar parte del nuevo trabajo que grabará este verano con nueva discográfica, y que llevará un título muy acorde con su concepto del arte: Corazón, cabeza y manos. En este intervalo de tiempo, Pontes no ha estado parada. Además de colaborar con otros músicos, se ha dedicado a la investigación de nuevos sonidos, formas e instrumentos que le han servido como material para su próximo álbum. Dulce Pontes no siempre ha tenido muy clara su vocación musical, pero a los 14 años, cuando decidió dedicarse al ballet, le dijeron que era demasiado tarde, así que se centró en la canción. A los 19 ganó un concuerso para hacer una comedia musical, cantó en anuncios publicitarios y en la televisión lusa interpretaba éxitos de los años 60 y 70. También formó parte de la plantilla de intérpretes del Casino de Estoril, y Europa oyó su voz por primera vez cuando acudió al Festival de Eurovisión en 1991, donde quedó octava. Al año siguiente se sumerge en el fado, graba su primer disco, Lusitania, y comienza su carrera hacia el éxito internacional.