Sólo una persona perdió la vida en las carreteras del sur de la provincia Esta Semana Santa ha sido la menos trágica de los últimos años en las carreteras del sur de Pontevedra. Sólo uno de los seis muertos registrados entre ayer y el miércoles en toda la provincia tuvo lugar en el área de influencia de Vigo. Tampoco se registraron atascos de importancia en los accesos a la ciudad, salvo pequeñas retenciones durante la tarde-noche del domingo, aunque sí los hubo en las zonas de playa. El número de muertos durante la operación especial de Semana Santa ascendía ayer tarde a dieciocho en toda Galicia, siendo Pontevedra la provincia con más fallecidos. Además, el buen tiempo llenó las playas, atrajo a los turistas y logró que no se cumpliesen las malas perspectivas del sector hotelero.
16 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los agentes del destacamento de tráfico de O Porriño, encargados de todas las carreteras del sur de la provincia, no recuerdan una Semana Santa tan tranquila. Apenas hubo atascos de importancia, salvo en los accesos a las zonas de playas, y no atendieron ningún accidente con fallecidos. El único siniestro mortal registrado en el sur de la provincia tuvo lugar el jueves en A Garrida, al estrellarse una motocicleta contra una excavadora. Fue atendido por la Policía Local de Vigo. Los otro cuatro accidentes mortales contabilizados por la Guardia Civil en la provincia tuvieron lugar en Cercedo, Barro y en la carretera que une Cercedo y Lalín a su paso por Forcarei -este último con dos víctimas-. El sexto fallecimiento de estas fiestas tuvo lugar en el casco urbano de O Grove, al alcanzar una señal derribada por un vehículo a una joven de 19 años. Quince heridos graves Según datos provisionales facilitados ayer por el Subsector de Tráfico de Pontevedra -la operación Semana Santa aún no había concluído al cierre de esta edición-, en toda la provincia se registraron otros quince siniestros con heridos. En ellos quince personas sufrieron lesiones graves y más de una veintena, leves. Además, los equipos de atestados de la Guardia Civil atendieron algo más de una veintena de siniestros sin daños personales, con lo que el número de accidentes suma unos cincuenta.