Un día de guerra naval

REDACCIÓN VIGO

VIGO

M. MORALEJO

La ría y la ETEA fueron ayer escenario de las maniobras de fuerzas especializadas de España y EE UU

30 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La internacionalización de los ejércitos es un hecho, y más cuando las milis tocan a su fin. Las unidades militares de distintos países acuden de manera conjunta a los conflictos de todo el mundo, pero antes llega la hora del entrenamiento y la coordinación. La ría de Vigo fue testigo ayer de esa interrelación y puesta en común de los conocimientos y estrategias, esta vez a cargo de miembros de Operaciones Especiales de las Armadas de España y Estados Unidos, en un ejercicio conjunto de Guerra Naval desarrollada por las unidades de intervención de los americanos SEAL y las de los Buceadores de Combate españoles con base en Cartagena. Renuncia americana El mal tiempo y la discrección impiedieron ver ayer en acción a los marinos americanos, celosos de demostrar sus secretos ante la prensa. La climatología también hizo a los buceadores españoles cambiar parte de sus ejercicios, y así en lugar de lanzarse en rappel desde los helicópteros a sus objetivos, tuvieron que saltar desde una altura de 15 metros al mar, donde fueron posteriormente recogidos por unidades aéreas, siendo todo el operativo dirigido por el capitán de corbeta Bernardo Louro. Ataque especial Con la privacidad que otorga la noche, los integrantes de los SEAL norteamericanos si se prestaron a intervenir realizando un ataque simulado sobre la ETEA y la patrullera de la Armada española Serviola. Sus tácticas de guerra naval especial, como el apoyo a unidades anfíbias, la demolición de obstáculos o el ataque a buques fondeados fue puesta en escena por los submarinistas americanos, que en los próximos días proseguirán con sus ejercicios de coordinación en Ferrol, previos al desarrollo de otras acciones conjuntas de las fuerzas de la OTAN. Las prácticas de guerra naval seguirán desarrollándose hoy en el área de la ETEA, por lo que el Estado Mayor de la Zona Marítima del Cantábrico advierte que es posible ver, tanto de día como de noche, algún grupo reducido de militares portando equipo personal de combate y supervivencia por la zona, por lo que nadie se asuste, Vigo no está en guerra, solo se prepara para evitarla.