Julián Hernández, líder de Siniestro Total Siniestro Total ha presentado por medio país «La historia del blues», un espectáculo musical que tiene como conductor a otro vigués, Manuel Manquiña. En su periplo han pasado también por A Coruña y Santiago, y mañana llegarán a Vigo. «Nos ha costado mucho actuar en nuestra propia ciudad», asegura el cantante y guitarrista, Julián Hernández, «porque casi no hay sitios dónde hacerlo y porque nadie apoya a los músicos. Se subvenciona todo menos la música», se lamenta el líder de la veterana banda viguesa.
29 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La historia del blues gira entorno a la vida de un músico, Jack Griffin, que ha hecho un pacto con el diablo para tocar siempre blues a cambio de la vida eterna, pero rompe el acuerdo y el maligno comienza su persecución, como en una road movie en clave musical, que en Vigo levanta el telón mañana a las 22.30 horas en el teatro Caixanova. -Todavía no tengo muy claro quién es Jack Griffin o si existe o no... -Nosotros tampoco. La idea nace a partir de un disco que encontramos y que se convirtió en mítico porque no teníamos ni idea de lo que era. A base de rellenar ese personaje sin personalidad de la personalidad de otros músicos, se nos ocurrió hacer el recorrido por la música americana del siglo XX. Griffin y su peregrinación por Estados Unidos, del Misisipi a la Costa Oeste y de ahí a la Costa Este, es todos los músicos y ninguno. El pacto con el diablo está tomado de la leyenda de Robert Johnson. -¿Y si pudiera pactar usted, cuál sería la música que querría tocar siempre? -Todo el mundo pacta con el diablo. Si el mal es el capitalismo todo el mundo ha pactado ya. Pero yo no firmaría por un único estilo. Sólo lo haría para tocar la música que me diera la gana. -¿Cómo surgió la idea de incorporar a Manquiña? -Primero porque el espectáculo es un cuento, una fábula, y Manquiña es la voz. No queríamos hacer una obra de teatro al uso, pero sí contar con una especie de maestro de ceremonias. Es una fórmula de teatro musical parecido a lo que hacen los Residents, con una estructura de cabaret, y Manqui era el tal: somos amiguetes, él tiene un grupo hace años e iba a participar de una forma más visceral, y luego encima, ¡qué coño!, que es más conocido que el tebeo. -¿El público habitual de Siniestro se sentirá desconcertado? -Hicimos algo así con Cultura Popular. De hecho, la gente menos fan nuestra es quien menos lo comprende. En realidad La historia del blues es un disco muy de Siniestro. El espectáculo es espectáculo en sí mismo, con su escenografía -silla eléctrica incluida- y un tinglado en función de una historia con un acompañamiento de lujo, una sección de viento alucinante, con Rómulo Sanjurjo de Los Diplomáticos y con el americano Andy Phillips en los teclados. No es un concierto de Siniestro. El que no entienda que va a ver una historia que no vaya.