La dirección del partido olvida que la ciudad ya tuvo el número dos en la lista de las últimas autonómicas La dirección del PP escenificó ayer en Vigo el inicio de una nueva etapa. Tras el cuarto abandono en el «gafado» grupo municipal, el secretario xeral Xesús Palmou fue el encargado de lanzar dos mensajes. El primero: «Pablo Egerique ten o pleno respaldo do noso presidente Manuel Fraga, e así me pediu que o transmitira». El segundo: «Vigo vai ter o número dous na lista provincial das eleccións autonómicas». En esta cuestión incurrió en un claro fallo de memoria, ya que ese puesto fue el que ocupó el actual diputado vigués Alberto Durán en 1997. No hubo confirmación de que el relevo lo tomará Enrique López Veiga.
27 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Si algo evidenció ayer el PP es que vive momentos de incertidumbre en Vigo. El secretario xeral de los populares gallegos, Xesús Palmou, se reunió con la dirección local y compareció junto a Egerique ante los medios de comunicación para tratar de ofrecer una imagen de tranquilidad. Dudas Sin embargo, fueron pocas las dudas que despejaron. No se sabe quién será el número dos en las autonómicas, no se sabe quién será el nuevo portavoz municipal, no se sabrá el candidato a la alcaldía hasta después de las elecciones... Por no saber, en la dirección del PP desconocían incluso que no es una novedad que el número dos de la lista provincial vaya a ser un vigués, puesto que Alberto Durán ya tuvo el «honor» en los últimos comicios autonómicos. Palmou tampoco supo aclarar si la ciudad tendrá más o menos representantes en puestos de salida. Se refirió a tres, cuando en realidad fueron cuatro: Juan Pedrosa, Juan Casares, Ramón Cortegoso y el propio Durán. Crisis «En el partido en Vigo no hay crisis», dijo Egerique. «Yo creo que está más fuerte que nunca», añadió. Y esto, tras reconocer que las bajas de Carmen Bianchi, Corina Porro, Horacio Gómez y Juan Corral obligan «a una reestructuración» a fondo. El presidente del PP vigués obtuvo, eso sí, las bendiciones públicas de Fraga. Palmou se presentó ante la concurrencia como un mensajero del presidente de la Xunta y fueron muchos los que entendieron que se le otorgan a Egerique plenos poderes para que cierre filas en el partido y, sobre todo, en el grupo municipal, donde los concejales habrán de acatar directrices de cara a la importante cita electoral que se avecina y en la que la formación luchará por mantener su mayoría absoluta. También acudió a la cita el presidente provincial, Rafael Louzán. Su mensaje era de reiteración: «É importante dicir que Vigo vai ter o peso que lle pertence». Hasta hace dos semanas, el PP evitaba una y otra vez hablar de las listas autonómicas, debate que se aplazaba para después de Semana Santa. Corral hizo cambiar las cosas.