Carlos Príncipe, ex-alcalde, actual primer teniente de alcalde y previsible candidato a regir la ciudad Carlos Príncipe se convirtió hace dieciocho meses en primer teniente de alcalde de Vigo tras su pacto de gobierno con los nacionalistas. En la práctica el cargo se le queda estrecho y más bien ejerce de «coalcalde». Es indiscutible jefe de filas de una parte del ejecutivo y dispone de veto sobre la mitad del presupuesto municipal. Pese a ello mantiene una postura crítica sobre la gestión municipal de sus socios de gobierno. «En Vigo llevamos seis años caminando sin rumbo, sin proyecto de ciudad. Ahora quizás un poco más debido a los socialistas». No lo explicita pero queda claro que el rumbo se torció cuando Príncipe perdió la alcaldía en 1995. En su regreso al gobierno tras la etapa de Manuel Pérez escogió el área de Cultura, a la que ha vuelto del revés. La programación municipal es ahora una alternativa relevante y la red de museos una realidad cada vez más próxima.
24 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Juntos pero no revueltos. La máxima popular funciona a las mil maravillar en la coalición que gobierna el Concello vigués desde julio/octubre de 1999. En la primera fecha el PSOE apoyó al BNG para que Lois Castrillo se convirtiera en alcalde. En octubre lograron por fin un pacto, que pese a las tensiones se mantiene y previsiblemente llegará hasta el final del mandato. Dentro del equipo existe una gran sinceridad para juzgar al contrario. «Los ciudadanos están comprobando que los únicos que hacen algo son los socialistas; los demás son Pérez y algo más», apostilla en alusión a la gestión del ex alcalde popular. Rotundo, asegura que «el BNG no tiene proyecto para esta ciudad; en realidad llevamos seis años sin proyecto, sin rumbo, atenuado algo ahora por la presencia de los socialistas en el gobierno». No duda tampoco en enviar un recado a los nacionalistas para que la cosa mejore. «¡Ya me gustaría que la otra parte del gobierno trabajara como nosotros en nuestras áreas!; les pediría orden, que funcionaran como funcionan nuestros departamentos». En estos dieciocho meses de participación en el gobierno el PSOE ha aplicado lo que Príncipe denomina «gestión del cambio». Motivo: que son sus concejales «los que ponee más emoción, los que impulsan proyectos novedosos, desgraciadamente, y digo desgraciadamente porque debería haber más...». En esta lista de proyectos estrella incluye por supuesto el tranvía, la nueva política de turismo y las medidas puestas en marcha en asistencia social, empleo y participación ciudadana. Elogia la gestión de sus ediles y se detiene de manera especial en turismo, a cargo de Dolores Villarino, antaño su número dos y hoy bastante alejada de la gestión municipal. «Está haciendo una magnífica labor en lo que antes era un páramo. Y es una voz poderosa del PSOE en Vigo y en Galicia que está conmigo al 100%».