La Asociación Vecinal de Espíritu Santo propuso en 1996 una actuación en el entorno del río Saíñas La playa de Rodeira tenía asociado años atrás un sistema dunar que destruyeron las construcciones realizadas a principios de los los setenta: el Instituto, el cuartel de la Guardia Civil, los apartamentos turísticos, el «chalé» y las viviendas levantadas en la zona más próxima al centro urbano. La Asociación de Vecinos de Espíritu Santo presentó a Cuiña en 1996 un anteproyecto para dotar de servicios el entorno del río Saiñas. Hubo promesas, pero no se llevó a cabo. El alcalde pretende ejecutarlo poco a poco.
17 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.J. SANTOS CANGAS El anteproyecto redactado por el biólogo Manuel Casal y el aparejador Javier Mateo en 1996, a petición de la Asociación de Vecinos de Espíritu Santo, proponía una serie de actuaciones cuyo coste se estimaba en 31 millones de pesetas. Se centraba, fundamentalmente, en el entorno del río Saiñas, que desemboca en el extremo de la playa. Proponía limpiar el cauce y las márgenes del regato, la revegetación de la zona, la instalación de servicios de teléfono, luz y agua y la creación de una zona de recrero con la colocación de bancos, mesas y asadores. Proponía también crear una laguna artificial atravesada por una pasarela de madera, la instalación de una torreta de socorrismo y una caseta de primeros auxilios y, en el fondo del arenal, construir terrazas sobre el talud que linda con el vial. La propuesta incluía una serie de obras de mejora de la pasarela existente, especialmente en el puente que cruza el río. Miembros de la asociación enseñaron el anteproyecto a Cuiña y al entonces concejal de la oposición y hoy alcalde, José Enrioque Sotelo. Hubo promesas de financiar las obras, pero no llegaron a plasmarse en la realidad. Sotelo pretende ejecutar parte de ellas poco a poco.