La librería tradicional pasa página

VIGO

El sector se reconvierte para afrontar la inminente apertura en Vigo de grandes cadenas y la competencia de Internet Reconvertirse o morir. Los 36 establecimientos de la ciudad asociados a la Federación Galega de Libreiros reivindican la proximidad al cliente, el servicio inmediato y la atención profesionalizada como armas para hacer frente a la inminente apertura en Vigo de las grandes cadenas como la Casa del Libro y Fnac. Las perspectivas no son del todo desfavorable. El crecimiento de las ventas en un 5% durante este año es un buen síntoma de que puede haber sitio para todos.

02 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Las librerías de Vigo se preparan para hacer frente una competencia mucho mayor que la de las grandes superficies comerciales e hipermercados. La inminente apertura de dos grandes cadenas de librerías, La Casa del Libro, de la editorial Spasa Calpe, y la francesa Fnac es para los establecimientos tradicionales una amenaza contra la que los profesionales del sector empiezan a tomar medidas. Antonio Fernández Mallo, coordinador de la Federación Gallega de Libreros, afirma que existe una gran incertidumbre entre los profesionales de la venta de libros. Está convencido de que las cosas no van a ser fáciles para las librerías tradicionales, pero tampoco para las multinacionales «no sabemos qué efectos puede llegar a tener la llegada de estas grandes cadenas. Todo depende de la potencialidad del comercio. Hay precedentes en ciudades, como Valladolid, en donde una de estas cadenas tuvo que acabar cerrando». La pregunta es obvia. Si no hay negocio para las pequeñas librerías, ¿cómo es que los estudios de mercado de estas grandes cadenas dan como resultado un importante potencial de ventas en esta ciudad? En opinión de Antonio Fernández Mallo «esto puede explicarse en parte porque estas cadenas, al trabajar con un gran volumen de libros consiguen importantes márgenes». Ante esta situación de inminente competencia, los 36 establecimientos del centro de Vigo asociados a la Federación galega de Libreros preparan una serie de medidas para hacerse fuertes. egún explica Fernández Mallo «intentamos adecuar nuestra estructura a un marco competitivo». ¿De qué forma? «Fundamentalmente, a través de un mejor servicio», afirma. En opinión del coordinador de la Federación Galega de Libreros «tenemos que jugar con nuestras mejores bazas que son inmediatez en el servicio, la proximidad de nuestros negocios y la profesionalidad del librero». Respecto a la diferencia en el volumen de la oferta de uno y otro tipo de negocio, Fernández Mallo aclara que «el volumen de la oferta de las grandes cadenas nosotros lo suplimos con una amplia base de datos informatizada». Si el sector librero se moderniza, ajusta su oferta, se especializa y moderniza sus técnicas de venta, las perspectivas no tienen por qué ser negativas. Es cierto que el índice de lectura en España ha caído hasta índices que no se registraban desde los años 70, pero, paradójicemente, nunca hasta ahora se habían editado tantos nuevos títulos, y este año, el índide de ventas subió un 5%.