Un día después de que Sanidade diera por controlado el brote de legionella, el Conselleiro, José María Hernández Cochón, tuvo palabras de agradecimiento para el Servicio de Epidemiología del hospital, por su rápida actuación: «hemos manejado toda la bibliografía sobre el tema que hay en el mundo y no hay un caso en el que se haya actuado con mayor rapidez, desde el momento de tener la sospecha», dijo el conselleiro.
21 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Pero si el control de la bacteria es motivo de felicitación de los especialistas, no lo es tanto su falta de concreción a la hora de fijar la localización de la legionella. Desde que se hizo pública la existencia de la bacteria, las autoridades sanitarias se han referido en todo momento a un brote comunitario, es decir, de origen externo y desconocido, y por lo tanto, susceptible de volver a reproducirse. Por este motivo, la rotundidad con que Sanidade dio por controlado el brote no ha evitado que continúe la incertidumbre entre la población, que a día de hoy desconoce qué posibilidades existen de que la bacteria pueda volver a hacer de las suyas en cualquier momento en esta la ciudad. Esta contradicción de un brote controlado pero no localizado ha sido objeto de fuertes críticas por parte de los partidos políticos de la oposición. Socialistas y nacionalistas han pedido la comparecencia en el Parlamento del Conselleiro de Sanidade para dar explicaciones sobre la cuestión. También los profesionales de la medicina se han mostrado intransigentes con las autoridades sanitarias, por la falta de instrucciones sobre cómo actuar ante un brote comunitario. La notificación de cómo hacerlo llegó a los centros de Atención Primaria de la ciudad el 16 de octubre, un día después de que Sanidades diera por cerrado el brote de legionella.