Karina Falagan dice que los atracadores la buscaban a ella porque creían que había un gran botín Algunos pubs de Samil creen que debe haber mayor vigilancia policial en la playa después del asalto que sufrió el local «Jonathan», propiedad de Karina Falagan. La propia empresaria demandó más agentes en la zona después de que tres atracadores robasen más de cuatro millones en su local, hiriesen a un empleado y preguntasen por la «patrona».
04 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.La empresaria viguesa Karina Falagan reclamó mayor protección policial en Samil, ya que los «agentes son pocos y no llegan a tiempo». Según la propietaria, el pub Jonathan ya ha sufrido 23 atracos desde su inauguración. Al parecer, los atracadores, probablemente sudamericanos, dispusieron de todo tipo de facilidades durante hora y media para cortar la línea telefónica, apagar el circuito cerrado de televisión, desconectar las alarmas e incautar los móviles que tenían los empleados e invitados. Los asaltantes amordazaron con cinta aislante a sus víctimas, con quienes se «ensañaron». Otros pubs consultados también reclamaron más patrullas policiales en Samil, ya que aquellos locales que están aislados, como el Jonathan, son los más desprotegidos. Karina Falagan se recuperaba ayer de la conmoción que le causó el atraco, en el que resultó malherido el marido de su cocinera al hacer frente a los tres asaltantes. «Lo echaron al suelo y como se desangraba lo querían meter en la cámara frigorífica. Si ya habían conseguido el botín, ¿por qué se ensañaron con los ocupantes del local?», se pregunta la empresaria, mientras limpia algunas manchas de sangre que han quedado en las mesas y el suelo. La patrona Ésta, que regresaba de un viaje, llegó a la casa cuando ya habían sucedido los hechos. Luego supo que los atracadores, con acento colombiano, preguntaron con insistencia por la «patrona». Los delincuentes ocultaban su rostro con pasamontañas e iban armados de pistolas con silenciador «similares a las de la policía» y una escopeta recortada. Éstos buscaron con insistencia las llaves del «carro» o automóvil de Falagan. «He trabajado como una negra toda la temporada y ahora tengo que dar gracias por estar viva de milagro», afirmó la empresaria. Ésta recibió ayer una amenaza telefónica: «Ahora te toca a ti, patrona», le dijeron. Las cuatro víctimas que había en la casa describieron a los delincuentes como un hombre musculoso, un jefe de baja estatura y otro individuo flaco. Falagan calcula que los encapuchados se llevaron como botín 2,9 millones en boletos de Lotería de Navidad, 700.000 pesetas en monedas de las tragaperras, así como joyas.