Una microalga inocua tiñe de rojo el agua de varias playas de las Rías Baixas

La Voz

VIGO

Los técnicos afirman que esta «marea» detectada en Arousa, Pontevedra y O Morrazo podría llegar a Vigo Una microalga roja está tiñendo de rojo el agua de varias playas de las Rías Baixas. Según los técnicos de la Xunta, la especie de «marea roja» no es tal y resulta inocua para los bañistas. Al parecer se trata de algas descompuestas que desprenden mal olor y provocan una especie de fosforescencia en las aguas. El fenómeno, poco usual y probablemente provocado por el viento, se ha registrado hasta el momento en playas de Arousa, O Grove, Sanxenxo, y Marín. Aunque no tiene por qué suceder, a juicio de los expertos, estas microalgas podrían alcanzar las costas de alguna playa de Vigo, Baiona, Cangas o Moaña.

14 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

REDACCIÓN O GROVE Los bañistas que ayer acudieron a A Lanzada descubrieron que las aguas de esta playa se habían vuelto de color rojo. El espectáculo se repitió en todos los arenales situados entre Silgar, en Sanxenxo, y Pedras Negras, en O Grove. Los biólogos de Pesca no tardaron en encontrar al culpable de esta estampa. Se trata de una microalga, la «noctiluca», que al concentrarse provoca la aparición de manchas similares al óxido. Es un organismo inocuo «que en el peor caso puede causar una reacción alérgica». Los teléfonos del Centro de Control de Calidade do Medio Mariño de Vilaxoán no dejaron de sonar en todo el día de ayer. Los agentes de Protección Civil de Sanxenxo y O Grove, efectivos de Salvamento Marítimo, bañistas, y patrones de embarcaciones llamaban para alertar a los biólogos de la aparición de manchas de color rojo en la costa. Los análisis arrojaron enseguida luz sobre el asunto. Una microalga, denominada noctiluca, era la responsable de ese espectáculo. Se trata de un organismo que forma parte del fitoplacton y que, cuando alcanza niveles muy altos de concentración, altera el color de las aguas. Es su único efecto, según explicaban ayer los responsables del centro de Vilaxoán. «Durante el día, vuelve rojiza el agua, y por la noche, la vuelve fluorescente. Pero en ningún caso entrar en contacto con ella provoca daños», indicó Covadonga Salgado, bióloga de la Consellería de Pesca de la Xunta. En el peor de los casos, aseguran los expertos, la noctiluca puede provocar episodios de alergia. Sin embargo, consideran que no es necesario prohibir el baño en las playas afectadas. «¿Cuándo va a desaparecer?. Pues cuando la concentración descienda», sentencian los técnicos de Vilaxoán. Hasta entonces «animaríamos a la gente a que viese el espectáculo, porque es realmente atractivo y poco usual en las aguas de la comunidad gallega».