El Concello en pleno se pone bermudas

Mª J. FUENTE VIGO

VIGO

La mayoría de los políticos municipales eligen para sus vacaciones Galicia o el sur de Portugal No aparece el cartel de cerrado por vacaciones, pero el panorama en el Concello es desolador. Los políticos de la ciudad han decidido darse un respiro y para ello, en la mayoría de los casos, optan por un municipio limítrofe, la comunidad autónoma o, como mucho, Portugal. En cualquier caso, se muestran reacios a aprovechar el periodo estival para visitar otros países y recoger nuevas ideas con las que sorpredernos al volver a casa. Sólo las dos concejalas más jovenes de la corporación, Marta Iglesias y Belén Sío apuestan por esta opción. En general, gustan más de hacerse los remolones a la hora de hablar de vacaciones que de confesar sus gustos, que pasan por estirar la pierna al sol. Presumen de imprescindibles y, sobre todo, de currantes.

05 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El alcalde vigués es un ejemplo de los que optan por permanecer en Galicia durante sus vacaciones. Las disfrutará con su familia durante la segunda quincena de este mes en la provincia de A Coruña o de Lugo. Lois Castrillo no es amigo de desvelar el lugar exacto donde descansa. Todavía recuerda cuando en cierta ocasión fue reconocido por un vecino cuando se hallaba en el municipio coruñés de San Andrés de Teixido, con gafas de sol y sin barba. Una voz que gritaba: ¡Hombre, Castrillo!, le sacó de un plumazo del anonimato. Otro que intentaba descansar por la comunidad autónoma y le fallaron los planes es Amador Fernández. El concejal de Medio Ambiente tenía previsto dedicar el mes de julio a visitar a su familia repartida por Galicia. Chantada, Ourense, A Coruña... Al final, se vio obligado a compaginar las escasas incursiones con la estancia en el Concello «día sí, y día también», según sus propias palabras. Que si las actas de ocupación de San Paio de Navia, que si el vertedero, que si la bandera azul de las playas, que si el zoo. Fernández se dejó ver por la Praza do Rei sudando la gota gorda, cartera en mano. En previsión de estos detalles, el responsable de Urbanismo, Xabier Toba, puso tierra por medio y aterrizó en las islas guanches. Se diría que el concejal tiene gafe. Apenas consiguió desentenderse del conflicto de los bomberos de Vigo, fue llegar a La Palma y registrarse el mayor incendio de los últimos años. Se desconoce si participó en la extinción del fuego o si aprovechó la ocasión para comparar el número de efectivos.