El Concello encargará la restauración a su autor La escultura de Francisco Leiro «Muller e mesa» realizada en 1988 en madera de chopo policromada, ha perdido el color. El motivo, el cambio de su ubicación inicial, en la antesala de la alcaldía, a otro lugar más soleado como es la lonja del Concello. El gobierno actual ha optado por devolver la obra a su lugar original y encargar la restauración a su autor.
12 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Adquirida por el entonces alcalde de la ciudad Manuel Soto, quien la instaló en la antesala de la alcaldía, un lugar sombrío; posteriormente la concejala de Cultura Maite Fernández trasladó la obra a la lonja del Concello, a plena luz. Ahora, el gobierno actual no sólo ha optado por devolverla a su lugar original, sino que encargará al propio autor la restauración de Muller e mesa. Así lo aseguró recientemente el concejal de Cultura, Carlos Príncipe. En este momento apenas se diferencian los tres colores que presentaba inicialmente la escultura: blanco, azul y gris. El trasiego de la obra y su deterioro ha causado indignación en algunos sectores municipales. En concreto, el ahora representante de Progresistas Vigueses, Manuel Soto, califica de «barbaridad» y de «metedura de pata» el hecho de andar con la escultura de un lado para otro sin consultar con el artista o, al menos, con expertos en arte. El concejal advierte que hará todo lo que pueda para que se consulte este tema al propio Leiro de forma que sea él quien decida si es posible restituir los colores originales. Soto destaca que no es más que otra muestra de las «cafradas» y de la falta de respeto por el arte como sucedió con el cartel anunciador de la entrada del año 2000 clavado en la escultura de la Praza de América.