El gobierno vigués ya está preparando la tercera edición del Noites Vivas, que se desarrollará durante los meses de julio y agosto. «Hai unha firme decisión que é a de continuar porque a aceptación ten sido moi importante», dice el concejal de Juventud, Santiago Domínguez.
11 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En el verano, las características del programa serán algo distintas. Domínguez explica que dentro de diez o quince días estará cerrada toda la programación. El grueso de las actividades se desarrollarán al aire libre. La idea es centrarse fundamentalmente en las actividades deportivas y culturales. Así, habrá conciertos (incluido el conocido festival Revoltallo) y representaciones teatrales. Noites Vivas seguirá siendo un programa ligada a los fines de semana, pero es posible que por tratarse de los meses de vacaciones para los estudiantes haya algunas iniciativas en días laborables. La Concejalía de Juventud ha contabilizado la asistencia de más de 12.000 personas a las instalaciones donde se desarrollaron actividades del programa Noites Vivas a lo largo de los últimos meses. Carrilanas y patines La noche del sábado al domingo concluyó la segunda edición de esta iniciativa municipal, con un concurso de carrilanas y vehículos no motorizados en las calles Marqués de Alcedo y Venezuela, en el que se registraron 26 participantes. Noites Vivas, que cuenta con el patrocinio de La Voz de Galicia, volvió a registrar una considerable afluencia de público en la calle Marqués de Alcedo pese al mal tiempo que hubo durante la celebración de la carrera. Para el concejal Santiago Domínguez, «o programa volveu a ser un éxito rotundo, cunha acollida moi importante nas instalacións ás que se ampliou, como Teis e Bembrive». Vigo se ha convertido en una de las ciudades españolas con mayor aceptación de actividades nocturnas alteratinas a la clásica movida de copas. Ayuntamientos como el de Gijón fueron pioneros, pero el gallego ya ha logrado despertar el interés de muchos otros lugares. Hasta aquí se han acercado políticos y monitores procedentes de distintos puntos del Estado para comprobar en vivo el desarrollo y el seguimiento de Noites Vivas. Las actividades programadas han ido desde bailes de salón hasta clases de aeróbic, tatuaje o radio, y no sólo las más tradicionales de competiciones deportivas o proyección de películas.