Ahora en Ceuta, primero en Melilla: Adrià Altimira golea en las ciudades autónomas
TORRE DE MARATHÓN
Hizo en el Alfonso Murube el tercer tanto de una corta carrera anotadora iniciada en el partido que deparó la llegada de Mario Soriano al Deportivo
17 mar 2026 . Actualizado a las 22:35 h.Pocas cosas facilitan tanto el proceso de adaptación de un futbolista como encontrar viejos conocidos en el vestuario. Aunque es probable que el recuerdo que Mario Soriano guardaba de Adrià Altimira no fuera muy feliz. El catalán certificó, con el primer gol de su carrera, el único descenso en la hoja de servicios del madrileño. Descalabro en el 2021, a bordo del Atlético B, que acabó en ganancia blanquiazul: la entidad colchonera decidió que Mario necesitaba curtirse en un nivel superior y se lo prestó al Dépor la siguiente temporada. Y ahí ha seguido desde entonces, Eibar mediante, hasta el sábado en Ceuta, donde el dueño del 21 asistió, ya en calidad de socio, al tercer tanto liguero en la carrera de Alti, que tiene tendencia a anotar en las ciudades autónomas.
La diana que abre la hoja de servicios profesionales del ex del Villarreal se produjo en Melilla, actuando como local. El conjunto del Álvarez Claro acogió en octubre del 2020 a un prometedor futbolista pulido en la cantera culé, y Viadero fue dándole minutos pese a su corta edad (19 años) y la delicada situación del equipo. Fue el curso en el que se reformó el fútbol semiprofesional y varios clubes, Deportivo incluido, se vieron envueltos en una alocada carrera por conseguir el mejor destino entre Segunda División y la inminente Tercera RFEF.
Los melillenses acabaron en Segunda Federación (un escalón por debajo de los coruñeses; uno por encima del filial del Atleti) gracias al 3-0 endosado en casa a la escuadra que integraban Pep Calavera, Sergio Camello o Giuliano Simeone, aparte de Soriano. El duelo lo cerró Altimira con un estupendo latigazo cruzado que aún ha conseguido perfeccionar cinco años después.
Antonio Hidalgo y José Juan Romero coincidieron al elevar al rango de «genialidad» el gol que deparó la victoria blanquiazul en el descuento, aunque el técnico caballa esgrimió la ayuda del viento como atenuante para el 1-2, explicado así en zona mixta por su autor: «Me han dejado espacio, no me lo he pensado y con las fuerzas que me quedaban ha salido un buen chut. Desde que ha salido he visto que iba muy bien; muy rápido y bajando en buena dirección».
Relato de la consumación del idilio entre el Dépor y uno de sus más rentables fichajes de invierno. Alti llegó en cuanto abrió el mercado para llenar el vacío de la baja de Ximo Navarro y el traslado de Miguel Loureiro al eje de la zaga. Incorporado al once de inmediato, en el Alfonso Murube hiló su cuarto encuentro completo. Esta vez, partiendo más adelantado que de costumbre para disimular el roto de otra ausencia importante. Sin David Mella, el míster optó por enviar al extremo a uno de sus carrileros. No pilló desubicado al catalán, curtido en la labor durante su instrucción en La Masía y conminado a desempeñarla de nuevo cuando comenzaron a escasear los recursos ofensivos en Melilla. Esperó a marcar en la penúltima jornada; la decisiva.
En la misma esquina derecha le pilló también su estreno anotador en Segunda: en El Molinón, sirviendo al Andorra. Fue el tanto del desagravio en un 4-1, aprovechando un error defensivo cometido en el descuento. Nada que ver con el del Álvarez Claro; ni mucho menos con el que levantó al equipo y a la grada visitante en el Murube.