La sequía goleadora de Zakaria Eddahchouri termina en Ramadán

Iván Antelo A CORUÑA

TORRE DE MARATHÓN

Zakaria celebra el gol del Deportivo ante el Eibar.
Zakaria celebra el gol del Deportivo ante el Eibar. Ángel Manso

El delantero del Deportivo llevaba tres meses sin marcar y el tanto ante el Eibar le llegó en el inicio del ayuno voluntario

21 feb 2026 . Actualizado a las 22:07 h.

«Son doce años haciendo el Ramadán. Para mí, es fácil adaptarme y prepararme a nivel físico. Tengo que comer bien por las mañanas e intentar coger energía para el día. Prepararme también mentalmente para el reto, pero estoy muy contento de hacerlo». Zakaria Eddahchouri confesaba la pasada temporada que, lejos de ser un problema, el Ramadán le daba fuerzas para afrontar los partidos.

Esta vez, el noveno y más sagrado mes del calendario islámico, caracterizado por el ayuno diario desde el alba hasta el ocaso para musulmanes, comenzó en la noche del 17 de febrero y el deportivista cumple desde ese instante la tradición.

Lo hizo en un mal momento para él a nivel deportivo, pues encadenaba tres meses sin marcar un gol (el último había sido el 29 de noviembre en Albacete) y, además, sus anteriores actuaciones tampoco habían sido buenas. En Castellón, sin ir más lejos, había perdido 14 balones de los 24 que había tocado en 64 minutos, dos de ellos responsables de cartulinas amarillas para sus compañeros.

Pero Hidalgo mantuvo la fe en él. El técnico lleva meses pidiéndole sacrificio al neerlandés en la presión sobre la salida de balón rival y, ahora que empieza a entender su mensaje, no quiso relegarlo del once, por mucho que no estuviera fino en ataque. Y Zaka lo agradeció con gol ante el Eibar, el primero en tres meses y gracias a una genialidad de Mario Soriano que hizo que solo tuviera que empujarla a la red.

El ariete neerlandés, que lleva tres días practicando el ayuno propio del Ramadán, corrió a celebrar el tanto con el banquillo, seguramente como agradecimiento a la confianza. En concretó, buscó y abrazó a Óscar Hernández, un analista fichado este verano del Zaragoza, que en su día fue el responsable de captar a Lamine Yamal para el Barcelona.

Un tanto vital para un equipo que necesita como agua de mayo los goles de algún delantero.