Del reencuentro de Pablo García con su mentor al respiro que Fabi le dio a su ídolo
TORRE DE MARATHÓN
El lateral provocó el córner que originó el primer gol y Fabi filtró un gran pase a Zaka en el segundo ante el Sámano
01 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El 1 de septiembre del 2016, Pablo García Taboada se presentó en Abegondo junto a su gemelo Yago. Era su primer día en el Deportivo, formando parte de un selecto grupo de doce niños salidos de unas jornadas de pruebas. Pablo y Yago venían del Compañía de María. Dos casos atípicos, ya que lo normal no es llegar a la blanquiazul desde el colegio, sino de alguna de las escuelas de fútbol de la ciudad.
En aquella primera tarde como jugador del Deportivo se puso a las órdenes del entonces entrenador Pablo Barros. Quién les iba a decir a ambos que se reencontrarían en Castro Urdiales nueve años después. García, en su soñado debut con el primer equipo; y Barros, ahora como delegado. De aquel Benjamín B 2016-17 tan solo se mantienen en el club Xabi Campos, Guille Pastoriza, Iker Fernández y Nico Balbás, después de que Yago optase por dejarlo hace apenas dos semanas.
Pablo García, que aún es juvenil de segundo año, salió de inicio y aprovechó su oportunidad. Dio profundidad al equipo de Hidalgo en los peores momentos ante el Sámano. Se entendió a las mil maravillas con Luismi Cruz. Cuando el ex del Tenerife se abría, el lateral buscaba los espacios inferiores. Y así fue cómo ganó varias veces la línea de fondo, provocando el córner que dio origen al primer gol.
Si Pablo lució por la diestra, en la siniestra lo hizo Fabi. «Está haciendo una gran temporada con el filial y nos podía ayudar hacia dentro desde la izquierda. Pablo ha jugado en una posición en la que nos venía bien para descargar de minutos a jugadores», explicó Antonio Hidalgo al acabar el duelo.
Urzain, cuatro años mayor que García, llegó al Fabril el pasado verano con un contrato de dos años. Jugó con 39 de fiebre, pero las ganas superaban a su calentura. No se arrugó en ningún momento y provocó numerosas faltas en zona de tres cuartos. Dio el pase magistral a Zaka que desembocó en el primer tanto de Cristian Herrera.
El segoviano idolatra al jugador que dio descanso en Castro Urdiales. «Lo de Yeremay me parece increíble. Todo lo que hace… Es verlo y… Como juega de extremo izquierdo, como yo, es en el que más me fijo», reconoció en una entrevista a La Voz. «Disfruto mucho con los unos para uno, para decidir desde ahí si irme para dentro o para fuera», se definió entonces.
Pablo y Fabi se estrenaron con el Dépor. Y aprovecharon la opción.