El Deportivo, independientemente de que se ha reforzado bastante bien en el verano y, prueba de ello, ahí están los resultados que está consiguiendo, ha incrementado notablemente su rendimiento en defensa. En una categoría tan igualada como esta, la consistencia y la solidez te garantizan puntos. Es algo que ha mejorado considerablemente respecto a otras temporadas. No solo se trata de un salto de nivel en los jugadores que han llegado, algunos con bagaje en categoría superior e importante experiencia, sino también un crecimiento en el trabajo colectivo del que está sabiendo sacar réditos desde el primer momento.
A la hora de afrontar una situación de bajas como la actual en el lateral derecho, el hecho de disponer en la plantilla de jugadores con polivalencia puede darle un plus en este momento. Desde la grada, y sin tener ni acceso ni datos de los entrenamientos, considero que si el entrenador se inclinase por situar en el lateral derecho a un jugador de otra posición, sería porque tiene confianza en él y le brinda la posibilidad de demostrar lo implicado que está. Cuando un entrenador hace un movimiento de este tipo, es porque ve a este futbolista con capacidad para sustituir a su compañero y rendir al máximo.
Reconozco que me identifico mucho con ese pensamiento de que si algo va bien, para qué tocarlo. En este caso, la pareja de centrales que en el Dépor forman Loureiro y Barcia está funcionando a las mil maravillas, así que yo me inclinaría a buscar esa polivalencia de jugadores para este caso en el lateral derecho. Pero cada partido es diferente y pueden llegar momentos de recurrir a otro recurso distinto o un cambio de sistema. Los entrenadores disponen de cinco cambios, así que hay margen para abrir el partido con un plan y proponer otra situación con el paso de los minutos.