El Dépor ya no se casa con nadie

TORRE DE MARATHÓN

Álvaro Rey, durante su primer entrenamiento con el Deportivo
Álvaro Rey, durante su primer entrenamiento con el Deportivo RC DEPORTIVO

El fichaje de Álvaro Rey hasta final de campaña se inscribe en la nueva filosofía del club de no hipotecarse y manejar el futuro de la plantilla en caso de ascenso

06 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque el ERE se resolvió en su mayor parte a través de acuerdos individuales, sirvió de escarmiento y de impulso para dar un giro en la política de fichajes del Deportivo. Las indemnizaciones redujeron notablemente el margen de maniobra y liquidaron la querencia por los grandes contratos, en cuanto a duración y salarios. El ajuste se notó ya en verano, con renegociaciones a la baja que afectaron principalmente a Héctor Hernández y Borja Granero, cuya disposición al diálogo se plasmó en nuevos vínculos de condiciones ventajosas para la entidad blanquiazul. También en las incorporaciones, cerradas con sueldos muy por debajo de anteriores cursos, salvo canteranos y alguna excepción llamativa —los goles de Miku no solo son los más rentables de la categoría por los puntos que suponen—, y el verano del 2023 como techo. Nadie que no salga de la base blanquiazul tiene contrato más allá de las dos próximas temporadas, aunque los de Quiles y Mackay podrían estirarse otro año.

El modelo no ha cambiado con el tiempo y pervive en esta segunda ventana de traspasos. Álvaro Rey es el perfecto botón de muestra. Codiciado por la secretaría técnica desde hace meses, el extremo también se ha ceñido a las condiciones habituales, sin emolumentos desorbitados y con un plan a seis meses. Concluida la campaña, el Dépor estará en posición de prorrogarlo.

Dependerá del rendimiento del futbolista andaluz, pero también del que dé el colectivo que maneja Borja Jiménez, al que se integró ayer mismo. Sin ascenso, habrá opción de reforma; si se sube, posibilidad de adaptar el plantel al nuevo reto. El salto de categoría podría ser excesivo para algunos de los jugadores que están luciendo sin problemas en Primera RFEF y el club quiere asegurarse la opción de decidir a cuáles retiene (más allá de los que están a préstamo).

La velocidad en la consecución de objetivos también será clave. El pasado verano, el Deportivo se adelantó a postores de Segunda porque cerró antes su competición. Acabar este curso en los más alto le daría de nuevo ventaja para intentar hacerse con las mejores armas de sus rivales.