Único clasificado para la disputa de la fase de ascenso en el grupo 1A, el próximo rival del Deportivo tiró de estabilidad para salir de la mayor crisis de su historia
23 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Un martes cualquiera. Uno como hoy, de hace 34 meses justos, el Zamora Club de Fútbol asomó la cabeza al vacío y se dispuso a desaparecer, de no mediar un milagro. Las cuentas no daban y de entre los 200.000 euros de deuda, más de la mitad exigían respuesta inmediata. Puma había reclamado el embargo de lo debido en concepto de ropa deportiva, más las costas de demora, y a partir de ahí se habían ido multiplicando los impagos. La asamblea extraordinaria del 22 de mayo recogía la disolución de la entidad entre las opciones a votar por los socios. Puestos a elegir, los convocados optaron por seguir respirando, aún a costa de convertir el club en sociedad anónima y verla en manos de un inversor ajeno. Frente a los acostumbrados fiascos en casos como este, la controvertida solución ha resultado un acierto. En menos de tres meses, desapareció el grueso de la deuda. En menos de tres años, el Zamora tiene opción de triple salto. Este, hacia la cima. Abandonada la cuneta de Tercera, lidera el grupo 1A de Segunda B, donde es el único equipo con plaza asegurada en la fase de ascenso. Mira ahora hacia una categoría que no ha pisado el equipo en su medio siglo de historia.
La consigna de no agitar ha funcionado al extremo.
el técnico
Movilla, hombre récord
El Grupo Vivir, propietario de raíz madrileña, entregó la parcela deportiva a César Villafañe. El exfutbolista, con pasado en la Unión Deportiva Salamanca y en el propio Zamora, tomó una única decisión drástica: solo mantuvo al técnico durante la pretemporada y cuatro partidos. Tornadijo ganó tres, pero las sensaciones pudieron a los números y fue reemplazado por David Movilla. Al nuevo técnico le avalaba la transformación del Leioa, en el que pasó nueve temporadas y al que llevó desde la competición regional a la división de bronce —cuando llegó tuvo que encargarse hasta de buscar publicidad y el sueldo no le daba para gasolina ni para otro alojamiento que no fuera un piso compartido—.
En el Ruta de la Plata arrancó bien y mantuvo al equipo líder hasta el final de la fase regular. Sin embargo, tropezó por dos veces en el play-off y no cumplió el objetivo. El descalabro no mereció castigo y Movilla respondió a la confianza con una campaña 2019-2020 impecable. Hasta el cambio de año, los rojiblancos acumularon 52 de los 54 puntos en juego (no hubo un conjunto con esos registros en toda Europa) y se encaramaron a Segunda B en las eliminatorias exprés que propició la pandemia.
la plantilla
Jugadores «de Tercera»
Al Zamora no se le subió el ascenso a la cabeza. Literalmente. El armazón del plantel se mantuvo casi al completo y de entre los recién llegados, solo uno (Crespo, procedente del Salamanca) tenía experiencia en la nueva categoría. El resto (hasta ocho) estaba curtido en Tercera.
La premisa fue la de consolidar cuanto antes el bloque para encarar una competición corta y se entendió que para ello estaban de más las figuras. Quienes han destacado este curso llevan al límite la identificación con el club por su condición de zamoranos. El centrocampista Carlos Ramos se fue de cadete al Atlético y llegó a debutar con el Cholo antes de quedarse en promesa y ser despedido a mitad de la campaña 2017-2018 del Pontevedra. El extremo Dani Hernández probó en los filiales del Getafe y el Córdoba, pero retornó a casa tras fracasar en el Compos.
la fórmula
Intervenir y construir bloque
Para que la fusión resulte perfecta, la fórmula incluye todo tipo de recursos al alcance. Según detalla Ángel García, del diario Zamora 24 Horas, las actividades colectivas van mucho más allá de los entrenamientos y las horas de comida, con el objetivo de cohesionar al vestuario.
A partir de ahí, ese 4-3-3 extremadamente maleable en función del desarrollo de cada partido. El técnico, entregado al estudio de distintas metodologías y obsesionado con la innovación en el fútbol, suele retocar sobre la marcha, tratando de no perder solidez y obtener profundidad por los costados.
actualidad
Bajas en ambos carriles
Para Riazor, las bajas obligarán al míster a inventar un lateral derecho (ha perdido tres especialistas) y zurcir el izquierdo. No se prevén concesiones. Movilla rechazó hace nada una oferta para entrenar en Segunda. Quiere alcanzarla sin salir de Zamora.