Lo tengo muy claro: no se debe utilizar la cantera como escudo de nada. Y, si se quiere apostar por ella, que sea con todas las consecuencias. Y estas incumben a todos: el club, los técnicos, los futbolistas y hasta la afición. Todos deben entender que el proceso de la cantera es más lento, pero mucho más satisfactorio.

Requiere tener muy claro qué se quiere hacer y también explicarlo muy bien, porque los frutos no son inmediatos y todos debemos ser conscientes. El primer paso debería ser profesionalizar el fútbol base. Es necesario atraer a los mejores técnicos, que estén bien remunerados y con el objetivo claro de trabajar para hacer mejores a los futbolistas en todos los aspectos: tácticamente, técnicamente y con una filosofía o una idea clara, sea la que sea, pero enfocados a dotar al jugador de todo lo que necesita para tener posibilidades reales de llegar al primer equipo.

Insisto en que es fundamental profesionalizar de arriba abajo la cantera. Y no es solo una cuestión de dinero. A lo mejor se necesita menos inversión que la que precisan muchos fichajes que luego no han rendido. Además, ¿cómo se puede comparar una cosa con otra? La cantera requiere paciencia y creer realmente en ella. Porque Villares y Rayco no son estrictamente cantera. Son fruto de la captación. Un canterano es un chico que se ha formado desde cadetes o juveniles, y ha ido formándose hasta el primer equipo.

¿El ejemplo a seguir es el Celta? En primer lugar hay que saber de qué dispone el Deportivo, e invertir. Es el momento adecuado. Sería más bonito con el primer equipo en Primera División, pero no veo ninguna cortapisa que impida subir jugadores a Segunda B. Sí hay una ventaja: solo existe una categoría de diferencia entre el Deportivo y el Fabril. Si las distancias no son ahora más cortas que nunca, ¿cuándo lo van a ser?

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Queda por hacer mucha pedagogía con la cantera