Y ahora, ¿quién viene?

TORRE DE MARATHÓN

El 21 de enero del 2014 Tino Fernández se proclamaba presidente del Deportivo y dejaba atrás la era Lendoiro
El 21 de enero del 2014 Tino Fernández se proclamaba presidente del Deportivo y dejaba atrás la era Lendoiro CESAR QUIAN

22 abr 2019 . Actualizado a las 22:30 h.

Los resultados se lo han llevado por delante. El fútbol es tan maravilloso como puñetero y te encumbra lo mismo que te hunde. Da igual las horas que le hayas dedicado, los disgustos, los sufrimientos.... Todo importa poco si la pelota no entra. Y los que te aplaudían entonces piden tu cabeza. Y es que, efectivamente, el fútbol es así.

Tino Fernández ha decidido arrojar la toalla después de que el Dépor haya sufrido un hundimiento sobre el césped tan terrible como inesperado y después de que desde la grada se haya pedido su dimisión y la del resto de consejeros.

Si hubiera que glosar la etapa de Fernández Pico al frente del club habría que analizarla por capítulos. En el primero de ellos tocaría hablar de su valentía. La de una persona que no se asustó ante un reto que era casi imposible, el de resucitar a un muerto, que es la herencia que le dejó Lendoiro. No olvidemos que llegó a la presidencia de un club que estaba protagonizando el mayor concurso de acreedores del fútbol español, con 160 millones de deuda. Una barbaridad que hacía que muchos no dieran un duro por la supervivencia de la entidad. Y lo cierto es que nunca sabrá la afición lo verdaderamente cerca de desaparecer que estuvo el club. Con dedicación, perseverancia y con apoyos, que todo hay que decirlo, sacó adelante el Deportivo y le dio viabilidad.