Contra el Reus, cada uno en su asiento

El encuentro del sábado del Deportivo se convertirá en el primero en el que no tenga que reubicar a sus socios por culpa del retraso en la reforma de las cubiertas del estadio de Riazor


A Coruña

Todo el aforo estará listo, pero habrá que seguir esperando para que Riazor disponga de la nueva cubierta terminada. El retraso en las obras volverá a quedar patente en el partido en que el Deportivo disputará este sábado (16.00 horas, LaLiga 123 TV) frente al Reus. Cuando se cumplen casi dos meses y medio del plazo dado por los responsables municipales, por fin no están previstas nuevas reubicaciones de socios con asiento en los fondos el estadio.

Aunque se había señalado el 14 de agosto como fecha límite y el Deportivo se había cubierto las espaldas con la disputa de las tres primeras jornadas como visitante, el recinto aún sigue lejos del aspecto que debe presentar. Un paseo por sus alrededores descubría ayer buena parte de las nuevas cubiertas azules de los fondos, pero también amplias zonas a cielo raso sobre las filas más altas. Allí aún se levantaban andamios. También falta por rematar la techumbre sobre las gradas en curva que miran a los córneres.

En los preparativos del quinto partido en casa, el club esperará a conocer el avance de las obras en estas áreas y la previsión del tiempo para la tarde del sábado cuando se jugará el partido antes de, si fuese necesario, acotar las filas afectadas (como se hacía cuando había goteras) y trasladar a los aficionados perjudicados a otros asientos a cubierto. El cinturón azul que cae desde el tejado a la zona más alta de la fachada y ya se extiende por los graderíos más largos, tampoco abarca aún hasta los fondos.

Entre las tareas para revestir por completo el estadio, concluir los remates y renovar de las aceras y el firme deteriorados alrededor del estadio, las obras aún tardarán en desaparecer por completo de Riazor. Es más, el plazo con el que se trabaja ahora mismo señala el amistoso del Teresa Herrera, marcado para el 14 de noviembre contra el Athletic de Bilbao, como el momento en que los trabajos cesarían. Pero todo sigue en el aire, mientras el ayuntamiento evitó contestar ayer a las preguntas de La Voz.

Lo único seguro es que para el partido de este sábado, como los trabajos no han acabado en las cubiertas de los fondos, el estadio dispondrá de la misma iluminación que en los anteriores partidos. Esta volverá a funcionar al 40 % de potencia máxima, tal y como lleva desde el estreno en A Coruña contra el Sporting del pasado 9 de septiembre. El proyecto, en el que el Deportivo invierte 1,7 millones de euros, apenas ha podido instalarse más que en las gradas de Tribuna y Preferencia.

Además, de nuevo está por ver que Natxo González y sus futbolistas puedan entrenarse en el estadio antes del partido. El Deportivo publicó ayer una planificación de entrenamientos en la que todas las sesiones de esta semana figuran señaladas para la ciudad deportiva, pero el técnico ha declarado en numerosas ocasiones su preferencia por preparar en el escenario del partido los últimos detalles de sus compromisos en casa.

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