Levantarse por tercera vez

El deportivismo aspira a regresar a Primera en solo una temporada, como en los dos anteriores descensos en los últimos siete años


Pasaban unos minutos de las diez y media de la noche cuando el descenso del Deportivo pasaba a ser matemático. El tercer duro golpe en apenas siete años a un centenario club para que el que la Segunda División no resulta un escenario nuevo.

La diferencia de este descenso en relación a los dos anteriores ha sido la forma. Casi sin oponer resistencia. Dejándose llevar. Como aquel al que la enfermedad lo va achicando poco a poco y lucha por mantener la vida. Pero toca volver a rehacerse como sucedió tras aquellos dos imprevistos. Y las circunstancias dictan que el modelo seguido en ambos casos para lograr el ascenso ya no sirve.

El primero, el logrado en el ejercicio 2011-2012, llegó en forma de huida hacia delante. A falta de un control económico, Lendoiro dejó de pagar lo habido y por haber para mantener en Segunda una plantilla de Primera, con fichas también de máxima categoría. Aranzubía, Manuel Pablo, Colotto, Zé Castro, Bruno Gama, Valerón o Riki formaban parte de aquella plantilla que, con Oltra en el banquillo, quedó campeona de Segunda. El año siguiente se vivirían las consecuencias en forma de embargos. El siguiente ascenso fue con control económico, sin ayuda del descenso, con un equipo más humilde y mayor sufrimiento. En este tercero, el deportivismo confía en volver a resurgir de forma rápida.

Decimotercera pérdida de categoría en 112 años de historia blanquiazul

La consumada ayer supone la decimotercera pérdida de categoría del Deportivo a lo largo de sus ciento doce años de historia. Desde que con el nacimiento de la Liga quedó encuadrado en la Segunda División y en 1941 logró el ascenso a Primera, el club coruñés sufrió once descensos a la categoría de plata y dos a la de bronce de aquel momento (Tercera y Segunda B, en cada uno de los casos).

Temporadas 44-45 y 46-47

Poco le duró la alegría a los seguidores deportivistas en sus primeros años en la máxima categoría. Pronto sufrieron dos descensos, que acabarían suponiendo un paso atrás para volver con más fuerza, puesto que serían previos a uno de los mayores logros en la historia: el subcampeonato de 1950.

Adiós a la primera edad dorada

Con la Orquesta Canaro se vivieron algunos de los mejores años del Deportivo. Nueve temporadas consecutivas en Primera, con el único sufrimiento de 1953 en la que se ganó una dura promoción en Vigo que permitió mantener la categoría. Cuatro años después llegaría un descenso a Segunda y años de zozobra.

Equipo ascensor

Entre 1962 y 1973, el Deportivo fue conocido como el equipo ascensor, producto de los cinco ascensos y otros tantos descensos a Primera y Segunda División protagonizados por la entidad herculina. Fueron años de continuas alegrías y desilusiones, que acabarían en 1973 con un viaje al infierno de la categoría de plata, del que tardaría casi veinte años en salir.

La longa noite de pedra

El descenso protagonizado en 1973 supondría el inicio de la peor época deportivista. Casi veinte años condenado a la Segunda División y con momentos de descensos incluidos a la Tercera y Segunda B. Fueron años de desasosiego y de pérdida de identidad de una afición que empezó a cobijarse bajo los éxitos de otros deportes como el hockey sobre patines. El 9 de junio de 1991 dos goles de Stojadinovic al Murcia pusieron fin a tan gris etapa y suponían el punto de partida de una nueva época gloriosa para una entidad que no imaginaba en aquel momento los años de gloria que estaban por llegar. Desde el 2011, se suceden tres descensos en un breve espacio de tiempo.

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