El Deportivo se despidió en Butarque. Desatado 72 horas antes contra el Sevilla, anoche finalizó su triste empate con la mismísima imagen de la impotencia. Cuando debía rematar el arreón de los siete puntos consecutivos y confirmar las expectativas de una afición que volvía a creer, se quedó sin goles y acabó por aplastar todo lo construido. Las escasas posibilidades de permanencia se escapan por el desagüe de una plantilla cuya errática trayectoria obligaba a no equivocarse más, pero que a la hora de la verdad volvió a fallar. Y eso que Seedorf dio entrada al final a los cuatro delanteros, pero ni así pudo batir a un Leganés que nunca regaló nada. El 0-0 convierte casi en quimera cualquier cálculo por la permanencia. El Levante, que jugará sin presión el lunes en San Mamés, incluso tiene en la mano empujar matemáticamente al Dépor a Segunda en la próxima jornada.

Los coruñeses disfrutaron de ocasiones para ganar, pero realmente dejaron mucho que desear. En la primera parte, porque siempre parecieron peleados con el balón. Y después, porque no jugaron con la tranquilidad necesaria para abrir la lata de un Leganés simplemente ordenado. El partido perteneció a los delanteros, pero estos nunca respondieron. A los siete minutos el Deportivo ya había disfrutado de dos ocasiones que ni pintadas para adelantarse. Lucas falló ambas. Tras el espléndido robo del coruñés, la combinación con Çolak y Adrián lo dejó solo ante Cuéllar, pero un defensa se cruzó en el último instante. Y casi sin tomar aliento, Guilherme se la dejó como al siete le gustan: en profundidad y perfilada para su pierna zurda, pero en el mano a mano el meta adivinó su remate.

El Dépor se diluyó entonces. Dio varios pasos atrás, comenzó a defender muy retrasado y se vio poco a poco empotrado contra su área. El cambio de guion dejó a los coruñeses con la única salida del contragolpe. Otra vez Lucas se encontró con Cuéllar, aunque esta vez tenía menos ángulo para su remate, y Adrián, en una de sus primeras apariciones poco antes del descanso, no logró armar el disparo en boca de gol tras un buen centro del coruñés.

Claro que el Leganés también disfrutó de ocasiones: a los veinte minutos, El Zhar chutó solo a placer tras un saque de esquina, pero Albentosa desvió salvado, y, casi a continuación, Eraso cabeceó cuando llegaba a la carrera al área pequeña, pero picado y el remate se perdió desviado.

El partido sobró tras el descanso. Los visitantes recuperaron el dominio, pero perdieron la claridad. El reloj volaba y el equipo coruñés, cada vez más ofuscado, nunca supo hacer daño a su rival. Y pudo ser peor si el árbitro hubiese señalado una clara mano en el área de Albentosa cuando el partido declinaba. Así, con más corazón que cabeza, se fue muriendo poco a poco este Dépor en el que la permanencia ya suena a chiste malo.

- Ficha técnica:

0 - Leganés: Cuéllar; Zaldua, Bustinza, Siovas, Diego Rico; Rubén Pérez, Gabriel; El Zhar, Amrabat (Raúl García, min.88), Eraso (Brasanac, min.69); y Guerrero (Beauvue, min.75).

0 - Deportivo de La Coruña: Rubén; Juanfran, Albentosa, Schär, Luisinho; Guilherme, Mosquera (Valverde, min.55), Celso Borges (Andone, min.78); Çolak (Borja Valle, min.69), Adrián y Lucas.

Árbitro: Alfonso Javier Álvarez Izquierdo (Comité catalán). Amonestó a Çolak (min.27) y Adrián (min.89).

Incidencias: encuentro correspondiente a la jornada treinta y cuatro de LaLiga Santander disputado en el estadio de Butarque ante 10.124 espectadores.

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El Dépor se deja la vida en Butarque