Cartabia y el efecto Guadiana

Molestias en la región abdominal están condicionando el día a día del extremo argentino, que apenas realiza dos entrenamientos por semana y probablemente tenga que acabar en el quirófano


a coruña / la voz

Minuto 61 de partido en La Rosaleda: Cristóbal da entrada a Pedro Mosquera en sustitución de Fede Cartabia. Para muchos, uno de los mejores futbolistas en el campo enfila el camino del vestuario. A la conclusión del encuentro, el técnico explica que el motivo de retirar al argentino era que durante la semana anterior no se había entrenado y que esa había estado trabajando a un ritmo inferior y que eso condicionaba su estado físico.

Las palabras del entrenador blanquiazul dejan al descubierto una realidad que se viene produciendo desde hace semanas en torno a Fede Cartabia. El futbolista lleva algún tiempo entre algodones. Nunca es baja, pero tampoco está al cien por cien de su capacidad. Y esa tónica parece que continuará, al menos, durante las próximas semanas. ¿Por qué? Unas molestias en la región abdominal, que incluye pubis y abductores, son el motivo de este aparecer y desaparecer del extremo en los entrenamientos.

Desde hace semanas, Cartabia sufre diferentes dolores en toda esa zona abdominal, sin que se le hayan podido ubicar en un punto concreto, pues este varía casi a diario. Las molestias salieron al exterior en el mejor momento de forma del liviano futbolista argentino, por lo que, de inicio, se apostó por un tratamiento conservador que le está permitiendo aguantar la temporada, aunque manteniéndose durante la semana (unas más y otras menos) entre algodones.

No es una sintomatología inusual en el mundo del fútbol, sino que muchos futbolistas presentan este tipo de problemas que, habitualmente, acaban con un diagnóstico de pubalgia, que en el caso del exvalencianista todavía no se ha mostrado claramente.

Pasó con Carles Gil, que durante meses fue trampeando con el tratamiento conservador y no fue hasta esta temporada, siendo ya propiedad del Deportivo, cuando la clínica se apreció con total seguridad y los servicios médicos del club apostaron por el quirófano.

La situación de Cartabia en estos momentos es de incertidumbre, a la espera de si el tratamiento conservador es suficiente para paliar la dolencia o el mal avanza y obliga a la opción más agresiva de la operación.

El beneficio de este tipo de actuaciones no invasivas está en que en muchos casos se consigue la recuperación total. En el Deportivo, en los últimos años, solo Carles Gil ha tenido que pasar por el quirófano por una lesión relacionada con pubis o abductores. El porcentaje de éxito de los servicios médicos blanquiazules con tratamiento conservador ha sido muy elevado. El quirófano siempre suele ser la última opción tanto para los galenos como para los futbolistas. Sobre todo, durante la temporada.

Sin embargo, si con el paso de las semanas no hay mejora ni empeoramiento, este tipo de actuación puede llegar a debilitar físicamente al futbolista. Podría ser el caso de Fede Cartabia, al que su impagable trabajo realizado en La Rosaleda dejó casi sin fuerzas superado el meridiano de la segunda parte y Cristóbal decidió reemplazar por Pedro Mosquera. De continuar en esta línea, aun cuando hay profesionales que defienden que dos días de entrenamiento semanales a un alto nivel son suficientes para no perder la forma física, el argentino podría ver cómo se aleja poco a poco de su mejor estado físico y cada vez le cuesta más llegar a los últimos minutos en forma.

De momento, los técnicos y servicios médicos están apostando por sustituir el fútbol por puesta a punto física, como ayer que realizó carrera continua. Una preparación especial con un claro y único objetivo: facilitar su rendimiento de cara al fin de semana.

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