Cine negro en el palco rojiblanco

Señalado colaborador necesario para que Gil se apropiase del Atlético, su delito prescribió en el Supremo, pero sigue ligado a varios escándalos

.

REDACCIÓN / LA VOZ

25 años después de facilitar la apropiación indebida del Atlético por parte de Jesús Gil, Enrique Cerezo (Madrid, 1948) se aferra al mando del Atlético de Madrid. Fue condenado junto al histriónico dirigente rojiblanco por la ilegal operación que le permitió hacerse con el club en 1992. Primero, la Audiencia Nacional consideró a Gil autor y a Cerezo cooperador necesario del delito de apropiación indebida. Luego, en el 2004, el propio Tribunal Supremo afirmó que existió el hecho criminal, aunque añadió que el caso había prescrito.

Jesús Gil y su familia se habían hecho con las acciones del club a través de una operación ficticia en la que, en realidad, no desembolsaron dinero alguno.

Después, ante la impugnación de varios accionistas minoritarios, el Supremo declaró nula la ampliación de capital realizada por el Atlético en el 2003. Según conocedores del proceso ese dictamen pudo afectar las posteriores ampliaciones de capital realizadas por Cerezo y Miguel Ángel Gil.

Pero ahí sigue Cerezo, empresario del sector cinematográfico, un artista para tejer hilos de intereses, influencias y manejarse en las bambalinas del poder. Las escuchas de la Soule revelan como planeó con Gorka Villar la purga de los fieles a la candidatura de Jorge Pérez en la futura directiva: «¿Y entonces en vez de 30 que sea de 12... O de los que han estado a la altura de las circunstancias, y el resto que se vaya a la Liga, ahí a darle por el culo a este [en supuesta alusión a Javier Tebas, presidente de la Liga]». 

Con Cerezo al frente, el Atlético creó la sociedad MDA junto con Telemadrid y Cajamadrid para la gestión de los derechos televisivos del club. Instituida en el 2007, pagó al club 34 millones al año. Cuando se revendieron aquellos derechos a Mediapro en el 2010, el acuerdo se tradujo en unas pérdidas de más de 24 millones para la televisión autonómica, según denunció el presidente del comité de empresa, Luis Lombardo, en la Asamblea de Madrid.

En el palco del Calderón, y ahora en el del Metropolitano se dejan ver tanto empresarios como políticos poderosos, como el ministro Rafael Catalá. El propio responsable de la cartera de Justicia trasladó al expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González un polémico mensaje: «Ojalá se cierren pronto los líos». Cerezo y el propio González, imputados por blanqueo y cohecho por el caso Ático, en el que se investiga el presunto regalo a González de una vivienda en Marbella por una supuesta recalificación en Arganda (Madrid), hablan de ese comentario de Catalá en las escuchas.

«Guerra» al fiscal

Luego González llega a soltar: «¿Aquí qué queda, pegarle dos tiros a la juez? ¿Qué alternativas tengo?». A lo que Cerezo responde con la posibilidad de amenazar al fiscal: «Vamos a esperar a septiembre… Y si no, habrá que ir a hablar con el fiscal y decirle: ''Mire usted, que ya sabemos que aquí todo el mundo quiere de todo, pero ya saben ustedes más de lo que tenían que saber''. Y estamos teniendo más paciencia de la que teníamos que tener, porque si quieren guerra, vamos a tener guerra…».

En el marco del caso Ático, Cerezo admitió conocer a los dos presuntos testaferros de los que sospecha la investigación, Rudy Valner y Luis Osvaldo Repetto. Según el comisario José Villarejo, el dinero con el que se pagó el ático procedía de Cerezo. Este despeja todos los balones. Hasta atribuye a un imitador la conversación grabada por el propio Villarejo en la que le pide que cierre la investigación de la propiedad de Marbella.

Protector del Frente Atlético y amigo de Villar

Defensor de Villar, protector del Frente Atlético y calculador para no mojarse hasta que las partidas empiezan a estar claras, Cerezo jugó en público a la ambigüedad en el último proceso electoral a la presidencia de la RFEF. Aunque después las conversaciones intervenidas por los investigadores revelan cómo trabajó en la sombra para Villar tanto como pudo.

A Cerezo se le atribuyen multitud de amistades peligrosas. Al personaje que ocupa el pico de la pirámide de responsabilidades de la Soule lo defiende siempre que puede. «Es una persona honrada que trabaja por y para el fútbol», espetó hace solo un mes, cuando ya se conocía el contenido de las escuchas ordenadas por el juez Santiago Pedraz y gran parte del sumario, con claros indicios contra el dirigente vasco. 

¿Devuelve así otros favores? La federación de Villar financió al Atlético con el adelanto del pago de once millones de distintas partidas de la UEFA entre los años 2012 y 2013.

En su estadio, Cerezo consintió que el Frente Atlético campase a sus anchas por el Calderón. El mismo día que la salvaje trifulca entre ultras en el Manzanares terminó con la muerte de Francisco José Romero Taboada, trató de echar balones fuera, porque consideraba aquello como algo que «no tiene nada que ver con el fútbol». Y semanas después insistió en su particular visión del violento grupo ultraderechista: «El Frente Atlético siempre será bienvenido en el Calderón».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Comentarios

Cine negro en el palco rojiblanco