Reencuentro con el pasado

Alexandre Centeno Liste
alexandre centeno A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

GONZALO BARRAL

El Dépor de Garitano regresa a Éibar en busca de su primera victoria de la temporada como visitante

28 ene 2017 . Actualizado a las 16:54 h.

Suena la sirena de la fábrica para anunciar el comienzo de un nuevo partido en Ipurua (18.30 horas BeIN La Liga). El Deportivo regresa al campo del que renegaba Arsenio Iglesias cuando pasaba en bus por la autopista que une Bilbao con San Sebastián. El encajonado recinto que en su día marcaba las diferencias entre la élite de la Primera División y el proletariado de la Segunda.

Regresa el Dépor al campo con el que ejemplificaba el viejo Arsenio y regresa Gaizka Garitano a ese feudo en el que tantas tardes de gloria vivió. Más como entrenador que como jugador, pero también disfrutó muchas como futbolista en un equipo que podía considerarse el germen del actual Éibar.

Un reencuentro con el pasado. Con los orígenes. Con la esencia de un fútbol de barro y rudos defensas con poblados bigotes. Hoy en día Ipurua es un recuerdo de la esencia de un deporte que ha evolucionado. Como lo han hecho los dos contendientes de esta tarde. Dos equipos que con su juego demuestran que el tópico que identifica a los entrenadores vascos con el patadón murió con el viejo edificio de la fábrica de Alfa que cobijaba la famosa sirena eibarresa.

Porque si algo tienen los dos rivales de hoy es su querencia por el buen trato al balón, la combinación y su filosofía de fútbol. El maestro y el alumno. Mendilibar y Garitano. Dos entrenadores con un concepto similar que han conseguido hacer de sus respectivos grupos, equipos perfectamente reconocibles en la Primera y con aspiraciones de vivir en la zona tranquila de la tabla. El Eibar ya lo hace y el Dépor confía en lograrlo sumando los tres puntos esta tarde.

Sería la primera victoria del Dépor de Garitano como visitante, en una temporada en la que, ni en Liga ni en Copa, sabe lo que es imponerse a domicilio. Es ese el gran lastre de un equipo que, tras un titubeante inicio de temporada, alcanzó su mejor puesta en escena en el mes de diciembre y ha prolongado los resultados en un enero del 2017 en el que todavía no conoce la derrota.

Por primera vez desde hace meses, el entrenador blanquiazul ha tenido que confeccionar una convocatoria de la que dejar fuera a futbolistas del primer equipo y con minutos en Primera. Como Luisinho, del que prescinde por motivos exclusivamente tácticos, según explicó el propio Garitano.

Vuelta al 4-2-3-1

Porque desde hoy, Garitano vuelve a tener extremos para alinear. Mantiene a Marlos, recupera a Gama y Gil, y hará debutar (sino de inicio, sí durante el partido) a Kakuta, la gran esperanza blanquiazul para hacer olvidar a Babel. Y con la recuperación del juego de bandas, Garitano también regresa a su esquema preferido, el 4-2-3-1. Ese con el que el equipo se encuentra más cómodo jugando, el que mejores resultados dio y el que mejor fútbol ha ofrecido hasta el momento. Y lo hará con una defensa y un medio del campo en el que se mantienen los protagonistas de Las Palmas, una línea de tres en la que entran Gil y Bruno para acompañar a un Çolak que regresa al centro, su sitio preferido. Arriba, Andone, el killer.

Un equipo de garantías para medirse a un Eibar que también está resultando muy fiable este año. Su décimo puesto en la tabla así lo confirma. Un cuadro azulgrana al que ni la goleada recibida del Barça hace una semana ni la eliminación de la Copa, que afrontó con suplentes, debe hacer mella.