El deportivista Róber se ha reencontrado en Valencia con su amigo Jason, uno de los referentes del Levante
09 oct 2016 . Actualizado a las 18:09 h.Dos institutos a doscientos metros conforman un semillero garantizado de rivalidad duradera. Y más, si uno es concertado y el otro depende solo de fondos públicos. En Oleiros hicieron la prueba, pero les salió un poco rana. No es que hayan faltado piques y piñas a la salida de clase durante décadas de convivencia geográfica, pero algunos alumnos del Miraflores aseguran haber trabado amistad con los del Cristo Rey, y viceversa. El último ejemplo está en Valencia y tiene al Levante líder de Segunda. «En mi grupo de colegas había algunos del Cristo Rey -confiesa Róber (Suárez) Pier-. Se llevaban con el grupo de Jason y así nos conocimos». Hay historias de novela con peor comienzo; en esta, la trama no ha decaído. «Me avisó de que venía cuando ya estaba casi hecho, y me llevé una alegría enorme», profundiza David Remeseiro Salgueiro.
El extremo no pasó el corte del Dépor en categoría cadete y los granotas lo recibieron encantados después de verlo jugar en un partido con la selección gallega. Después, Jason (como dice su camiseta), ha ido haciendo peto como cedido (Villarreal B, Albacete), para regresar a un equipo tocado por el descenso y ayudar a mantenerlo en cabeza de la categoría de plata tras ocho jornadas. En la última, saltó al césped a la hora de encuentro y diez minutos más tarde puso por delante a los de Muñiz, anotando ante el Valladolid su tercer gol de esta campaña (tiene el récord en los cinco con el filial amarillo). «Es un jugador distinto, desequilibra los partidos con su punta de velocidad», analiza Róber.
El central pelea por asentarse en Segunda después de haber debutado en Primera vestido de blanquiazul. La idea del club coruñés es que se fogueé en un conjunto ambicioso y pueda ganar experiencia de cara al próximo curso. De momento, no es titular habitual, entre otras cosas por un problema en el tobillo previo al estreno liguero. «La lesión le restó opciones de empezar de titular», analiza Jason, quien de inmediato apunta que «Róber ha demostrado un nivel muy alto desde que llegó». De hecho, se hinchó a recibir elogios tras su primer choque en el once, un duelo regional contra el Elche. El Levante ganó 0-1 y el defensa gallego mezcló a la perfección con Chema, uno de los grandes refuerzos granotas.
«Él y Postigo no han tenido ningún fallo; es normal que sigan, pero yo no dejo de trabajar cada día para cuando llegue otra oportunidad», explica el zaguero, destacando la gran relación que mantiene con sus competidores por el puesto: «Estoy aprendiendo muchísimo con ellos». Mientras, su equipo manda, aunque Jason pida cautela. «Esta competición es muy larga, no nos podemos relajar», advierte una de las estrellas levantinistas.
Anfitrión de Róber, al que ayuda a domar la morriña del primer año emigrado. «Se hace difícil, echo de menos a mi gente, y eso que vienen a verme cuando pueden -lamenta el central-. Para el último partido del Dépor estuvieron aquí mi hermana y mi cuñado, ¡cómo gritamos con el gol de Babel!». El resto del tiempo, no es extraño ver juntos por Valencia al chaval del Miraflores y al del Cristo Rey. Como en casa.