El Dépor hizo su partido con más disparos y menos chuts recibidos desde que Víctor dirige al equipo
15 feb 2016 . Actualizado a las 17:57 h.En el Dépor de la cautela, Víctor se soltó la melena el sábado noche para hablar de lo ofrecido frente al Betis: «Fue un partidazo». Un duelo desigual hasta el extremo, en el que el conjunto blanquiazul tradujo su superioridad en todo tipo de números. Todos, salvo los que suben al marcador. En eso no hubo manera de meterle mano al grupo de Merino, que rentabilizó sus escasísimas ocasiones y contó con un muro para frenar el vendaval coruñés. «Sumamos muchos puntos por el portero y una vez más ha hecho un trabajo impresionante», destacó el míster de los andaluces, que se rindió al rival: «El Dépor me ha encantado».
El resumen verbal de lo sucedido lo redondeó en zona mixta el capitán de los de casa. Alex Bergantiños lamentó la cantidad de oportunidades malogradas sobre el césped: «Mandamos y tenemos ocasiones, pero al final no entran (...) Hoy fue el ejemplo más claro, tuvimos oportunidades de todos los colores».
La síntesis en cifras del duelo refleja que el equipo de Víctor Sánchez remató más veces que nunca desde que el madrileño se sienta en el banquillo. Hasta en 25 ocasiones buscaron los blanquiazules la portería de Adán, con once disparos entre los tres palos. Seis intentos más que en la anterior cita más prolífica, la que concluyó en la primera derrota del curso, ante el Sporting. No hay equipo que desperdicie más pólvora que el coruñés, incapaz de cerrar con triunfo los siete encuentros en los que más chutó (cinco empates y dos derrotas).
Similar al del Sporting
Algo mejor le han ido las cosas guardando la ropa. Frente al Betis firmó el partido con menos disparos recibidos desde que lo dirige el actual técnico. Cuatro, los mismos que el día en que los hombres de Abelardo asaltaron Riazor.
Los andaluces convirtieron en gol sus dos únicos chuts entre los tres palos, mientras que los asturianos transformaron tres de cuatro. El sábado, el Dépor encontró puerta en once de sus 25 intentos, pero solo un par acabaron en la red. «La ley del fútbol la marca el acierto», explicaría después Víctor, que eligió quedarse con lo último vivido a pie de campo: «La ovación de la afición».
En el otro apartado en el que los coruñeses apabullaron a su último rival fue en el de los saques de esquina. Ninguno para los visitantes, once para los locales. Tampoco se había visto durante esta campaña semejante disparidad. A Bergantiños le sobraron nueve: en el segundo apareció para hacer bueno de una vez el laboratorio de Abegondo.