Dos goles de Celso Borges elevan al Deportivo sobre el Rayo Vallecano

Miguel Piñeiro Rodríguez
Miguel Piñeiro LA VOZ / REDACCIÓN

TORRE DE MARATHÓN

BENITO ORDÓÑEZ

El equipo coruñés gana su segundo partido lejos de Riazor en toda la temporada

31 ene 2015 . Actualizado a las 17:36 h.

Difícilmente olvidará el deportivismo el debut de Celso Borges con la blanquiazul. Dos goles del costarricense en su primer partido como jugador del Dépor sirivieron para insuflar pura vida al equipo coruñés (como rezaba el popular lema de su país durante el pasado Mundial) y sumar un triunfo de mucho peso para los de Víctor Fernández, que sacaron partido de la debilidad del Rayo Vallecano en su feudo. Valiente en la primera parte, sabiendo sufrir en el segundo y después manejando a la perfección su ventaja en el último cuarto de hora, el Deportivo tumbó al Rayo con los goles de Borges y mantiene las distancias con la zona de descenso, tras conseguir su segundo triunfo a domicilio de la Liga, algo que no sucedía hace una vuelta entera del torneo.

El Deportivo fue distinto en Vallecas. No sólo por la presencia de Celso Borges de inicio en la alineación, relegando al banquillo a un Juan Domínguez que no encuentra su protagonismo en el equipo. El costarricense se estrenó en un equipo coruñés más revolucionado, activo en la presión adelantada ante un Rayo que gusta de iniciar desde atrás. Fue el coruñés más vertical que nunca y punzante en el trabajo de primera línea. Generó peligro desde esa perspectiva y mantuvo a raya a su rival. Sólo un grueso error defensivo y las paradas de Toño evitaron que el Deportivo consiguiese una buena renta al descanso. 

Cavaleiro, frenético en el trabajo defensivo y encargado de la pelota parada, lideró la carga en ataque, aunque al Deportivo le faltó conocer los hábitos de delantero de área de Oriol Riera. No encontraron el portugués ni Juanfran la figura del ariete en dos centros al área desde cada costado que eran golosinas. Sí embocó Borges el centro de Cavaleiro en una falta lateral que despejó mal Toño y le rebotó al centrocampista tico. Apenas había entrado en juego con la pelota el mundialista y anotaba de rebote su primer gol blanquiazul. El gol premiaba la puesta en escena coruñesa, que atenazaba la zona de creación del Rayo.