El Dépor sufrió más que en otras ocasiones en defensa, pero resolvió con los goles de Salomão y Toché en el esperanzador estreno de Rabello
02 feb 2014 . Actualizado a las 14:52 h.Día de estreno, sobre el césped y en la grada. Riazor contempló a un Dépor muy distinto al de jornadas anteriores. Por las ausencias y por las presencias. Más inseguro atrás, sobre todo en el tramo descontrolado tramo final, y con nuevas posibilidades ofensivas. Fernando Vázquez no se guardó las incorporaciones. Cuatro de los cinco jugadores fichados en el mercado invernal tuvieron su oportunidad. Faltó Lopo, jugaron el resto. Marcaron Salomão y Toché, y colaboró Rabello. Bienvenidos.
LA DEFENSA
Sufrió en el tramo final . Apenas pasó apuros el Dépor en el primer tiempo. En el segundo, especialmente tras la expulsión de Juan Domínguez y diez contra diez, disfrutó de muchas ocasiones un Sabadell que no dio por finalizado el choque ni con 2-0 en contra y solo seis minutos por delante. Pudo incluso empatar si el colegiado hubiera considerado voluntaria una mano dentro del área de Laure. El Dépor echó en falta la seguridad defensiva de la primera vuelta. Con Marchena y Lopo todo debe ir a mejor.
SALOMÃO Y RABELLO
Más posibilidades ofensivas . Un par de refuerzos para la esperanza. Con el portugués el Dépor tiene desborde y velocidad. Aunque intermitente, Salomão ofreció unas cuentas pinceladas de lo que puede dar de sí en Riazor. Casi siempre, a banda cambiada, pero una pesadilla para su marcador, su velocidad estuvo a punto de darle un segundo gol. Magnífico en el primer tanto, cuando aprovechó una falta lanzada por Rabello. El chileno debutó con descaro, ofreció movilidad, no se escondió, lanzó las faltas y fue, como Salomão, blanco de la dureza del Sabadell. De cualquier forma, con Rabello, el Dépor ha ganado juego entre líneas, sabe asociarse y tiene fútbol. Forzó además la segunda la tarjeta que supuso la decisiva expulsión de Hernández en el inicio de la segunda parte, con empate a cero. También Toché debutó con buen pie. Tiene hambre y reclama todos los balones. Necesitó solo un balón largo para marcar su primer gol. Estuvo a punto de anotar otro, pero Nauzet adivinó su remate tras un gran pase de Sissoko.
EL SABADELL
Un rival con oficio . Oficio y orden. También dureza. El Sabadell dejó en Riazor las señas de un equipo ordenado y trabajado. Sabía lo que se traía entre manos. Resistió el ímpetu inicial del Dépor, adelantó su defensa y puso en apuros a la zaga local. El exceso de faltas le penalizó con expulsión de Hernández, pero supo rehacerse a tiempo. Collantes fue una pesadilla para la zaga local.
EL FUTURO
Más mimbres. Fernando Vázquez ha encontrado alternativas para la segunda vuelta. Sin rodaje, casi recién llegados, tiró de Rabello, Toché y Sissoko, además de Salomãao. Toda una declaración de intenciones. El Dépor ha ganado en desborde, tiene más posibilidades en las bandas y ha sumado pólvora en ataque. El técnico coruñés ya dispone de más de un plan. Ahora toca encontrar solución para la ausencia de Juan Domínguez en la próxima cita.