La tensión se regula ganando

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

TORRE DE MARATHÓN

La tensión se palpa en el ambiente futbolístico coruñés, pensando en la trascendencia de los resultados de pasado mañana, en la última jornada de Primera División. A medida que pasan las horas, la tensión va en tal aumento que causaría alarma en el mismísimo CHUAC, por citar uno de los centros médicos españoles con mayor prestigio en problemas de cardiología, tensión que se dispara tan pronto alguien saca a relucir el Deportivo-Real Sociedad.

Igual debe suceder en Balaídos y en la Romareda, pero en mi caso estarán de acuerdo que me afecte con intensidad, dado que toda una vida está cargada de años y atención a los resultados de Riazor o donde jugara el Deportivo. Sin cansarme ni tirar la toalla, en momentos de adversidad vinieron formando esa cadena optimista en la que el seguidor centra hoy sus recuerdos, aunque en momentos que parece dudar y sentir temor por el resultado.

Ese no es el caso de hoy, seguro, y no lo afirmo buscando que les guste leerlo, sino porque considero más que improbable un resultado diferente al de la victoria del conjunto coruñés frente a esa Real Sociedad, rival del que no podemos olvidar que tradicionalmente planteaba problemas muy serios por los años 40, en Riazor. El ascenso a Primera División de ambos equipos, fue en 1941 y ambos subieron de la mano. No terminaré sin recordar una alineación del equipo de Atocha en aquellos lejanos tiempos: Eguía, Querejeta, Izaga; Lerchundi, Patri, Simón; Paco Bienzobas, Azcue, Terán, Chipía y Pedrín.

En la fase de aquel ascenso, la Real ganó al Deportivo por 2-0 en Atocha, y 3-4 en Riazor en donde no jugó Acuña, lesionado, sustituido por Omist. La Real ascendió directamente y el Dépor en la promoción (2-1) frente al Murcia, con esta alineación: Acuña; Novo, Pedrito; Muntané, Molaza, Reboredo; Breijo, Guimeráns, Elícegui, Chacho y Chao. Entrenador, Hilario Marrero.

¡Pronto se cumplirán tres cuartos de siglo!