El escrito concursal no diferencia al presidente del resto de los vocales
18 feb 2013 . Actualizado a las 17:53 h.Para nadie es un secreto que sobre las espaldas de Augusto César Lendoiro recae la mayor parte de la responsabilidad de la ruinosa situación en la que se encuentra el Deportivo. Pero pese a que -y así ha sido desde su llegada a la presidencia- él haya acaparado todos los focos y decisiones, incluso antes de que se profesionalizara su función en el verano de 1999, la petición de los administradores para que la jueza encargada del concurso acuerde «la suspensión de facultades de administración y disposición sobre el patrimonio de la deudora» afecta a todos los miembros el consejo de administración del club. El escrito firmado por Francisco Prada Gayoso y Julio Fernández Maestre pide para todos los integrantes del consejo que dejen de recibir retribuciones.
De hecho, la argumentada y excepcional petición de los administradores, apenas un mes después de que el Deportivo entrara en concurso de acreedores y sin esperar al informe con sus conclusiones ni a la previsible pieza de calificación, se refiere siempre al «Consejo de Administración» y la «gestión de la deudora», no al presidente de forma individual. Así, todos los miembros del consejo de administración son cómplices y corresponsables de una gestión que, según las palabras Francisco Prada y Julio Fernández Maestre, «impide el depósito de confianza en los administradores a que nos hemos referido».
Desde hace años, han sido varios los compañeros de directiva de Lendoiro que se han ido apartando de la gestión del Deportivo, hasta el punto de que en la actualidad solo su cuñado, Felipe Marcos, Francisco Dopico y Jesús Rebollo continúan en un cargo que desde hace años es remunerado con unos 15.000 euros anuales. El total, según uno de los escritos dirigidos a la jueza, de gastos de cada mes que supone el consejo de administración es de 15.095 euros (enero 2013) y 21.520 (febrero 2013).
Aunque la importancia de estos directivos para el club es mínima, pues sus funciones han sido tradicionalmente más decorativas que ejecutivas, han venido firmando las cuentas y, con ello, aceptando las anomalías que estas recogían, por lo que a ellos también se les podrían pedir responsabilidades económico-patrimoniales si se diera el caso, al igual que a los apoderados generales que hubieran intervenido como tales durante los dos años anteriores a la entrada en concurso.
Secretario, peñas y viajes
Más allá de esto, Felipe Marcos es el secretario del consejo, Francisco Dopico tenía como principal misión su relación con las peñas, los exjugadores (los veteranos han roto relaciones con el club) y con los socios. En este sentido, cada año era el encargado de buscar delegaciones de acciones para las juntas. Por último, Jesús Rebollo siempre ha sido un habitual como jefe de expedición en los viajes del Deportivo.