A sueldo del Dépor, Lendoiro ha manejado el club ocultando una gestión llena de irregularidades
17 feb 2013 . Actualizado a las 12:31 h.Lendoiro nunca ha admitido las medias tintas: «O conmigo o con Lendoiro». Un apóstol del discurso único. Del no existe la deuda -«es inversión»- a la defensa de la viabilidad de una entidad cuya deuda, a falta de que los administradores concluyan su informe, está en 146 millones de euros. Por el camino, asambleas con mayorías aplastantes con una delegación de acciones que nadie ha certificado, sueldos del 1 % de presupuestos inflados e incumplimientos reiterados con Hacienda.
La deuda
«No cabe considerar deuda lo que es inversión», aseguraba Lendoiro en 1995
«Estamos hablando de un endeudamiento superior a los 2.000 millones de pesetas (12 millones de euros). No sé si estaremos yendo demasiado lejos. Basta un tropiezo en Europa para que las cuentas dejen de cuadrar». Así alertaba a los asambleístas reunidos en A Sardiñeira un 6 de octubre de 1995 Manuel Pardo, auditor y presidente del Colegio de Economistas de A Coruña e impulsor en el 2007 de la plataforma por un Superdépor Transparente y Permanente. Aquel día, Pardo se encontró la airada y despreciativa respuesta de Lendoiro, similar a la que desde entonces le ofreció año tras año: «El endeudamiento es el que nosotros queremos que sea. No cabe considerar deuda lo que realmente es inversión».
La inversión según Lendoiro ha crecido hasta los 146 millones de euros, de acuerdo con la última estimación concursal. En los últimos años se ha permitido valorar la deuda como un asunto general, del fútbol y de la crisis.
Presupuestos inflados
Una práctica con la que ha cobrado más de un millón de euros por encima de lo que debería
Desde el 2003, el presupuesto del Deportivo de cada año poco tiene que ver con los ingresos y gastos del ejercicio siguiente. Como el sueldo de Lendoiro depende del presupuesto y no del balance final, esto le ha permitido cobrar casi un millón de euros más de lo que debería. Su respuesta ha sido la de atacar verbalmente a quién lo denunció.
Delegación de acciones
Lendoiro solo acredita 12.000 euros en acciones
Lendoiro aparece en las asambleas del club arropado por una mayoría aplastante, superior la mayor parte de las veces al 20 % del accionariado. Un 17 % en la última. Siempre se ha negado a poner luz y taquígrafos cuando se trata de verificar la identidad de los que le ceden las acciones. Varios socios pidieron al notario en una junta que diera fe de ello y que incluyera en acta la delegación que presentaba Lendoiro y su consejo. El notario dijo entonces que no podía dar fe porque no le habían facilitado el listado de accionistas y, además, varias de las delegaciones no llevaban nombre o número de acciones.
Entrada en concurso
Dijo que no lo solicitaba porque quería pagar todo lo que debía
Pese a que la situación económica ha sido crítica desde hace muchos años, siempre que Lendoiro fue interrogado sobre los motivos por los que no solicitaba la entrada en concurso de acreedores afirmaba que quería cumplir con todos los acreedores. Hace apenas cuatro meses se refería todavía al concurso como una vergüenza, «una treta poco ética y carente de moral». Sus respuestas, ya airadas, subían de tono cuando se le aludía a un posible temor a ser apartado del club o declarado culpable de la quiebra. El pasado miércoles, los administradores concursales pidieron a la jueza que le retire el sueldo y le limite sus funciones administrativas y patrimoniales en el club, dejándolo solo para actos sociales y deportivos.
Hacienda
Ocultó la deuda fiscal
A pesar de que la firma Olszewski, encargada de la realización de la auditoría anual, recogía en sus informes serias dudas sobre la cuantía de la deuda con Hacienda, Lendoiro siempre sostuvo que era la que figuraba en sus cuentas. Después del embargo por parte de Hacienda del primer plazo del contrato televisivo, en octubre del 2012, insistía en desconocer la deuda fiscal y se enredaba en una confusa explicación. En las cuentas del último ejercicio figuraban 36 millones, y en la lista de acreedores, 40. La Voz publicó que la deuda fiscal superaba los 70 millones, sin contabilizar los intereses. Ahora, según los administradores concursales, la Agencia Tributaria acaba de certificar que son 93,7 en un escrito en el que asegura que al club, a 30 de junio del 2012, le habían certificado 90.