Todo anormal en La Romareda

TORRE DE MARATHÓN

Cuando el equipo aparece amenazado por el descenso, los seguidores afrontan la Liga interesados por lo que hagan otros, pues su malos resultados pueden hacer el milagro (?) de mejorar la clasificación del nuestro. Antes de empezar el partido de La Romareda, conocer los resultados de otros campos podía incrementar la esperanza de un triunfo coruñés que a los 20 minutos parecía estar en el bolsillo. Perder abriría un profundo bache del Zaragoza para abajo. Por esto, la fervorosa petición se centraba en ganar.

El extraño penalti (1-2) y la expulsión de Pizzi abrieron el camino a un Zaragoza al que todavía ayudaría el larguero en el malogrado 1-3 que merecía el disparo de Bergantiños. Lo que vino a continuación mejor no recordarlo, pero sin agachar la cabeza.