Cuando Vilanova jugaba en Riazor

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

El técnico del Barça se enfrentó al Dépor con el filial culé, el Figueres y el Celta

18 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Vilanova buscará el sábado su primer triunfo particular en Riazor. Sí que lo consiguió como ayudante de Guardiola en el banquillo culé, pero nunca ganó como jugador, ni tampoco lo hizo, ya como técnico, en el 2009, en la primera ocasión en que, con su mentor en el palco expulsado en la jornada anterior, dirigió en solitario al Barcelona. El entrenador se puede considerar un viejo conocido del estadio coruñés, pues como futbolista lo pisó en tres ocasiones entre 1989 y 1992.

Se calzó las botas con el Barcelona Atlético, con el Figueres y con el Celta. El estreno ocurrió el 19 de febrero del 89 en la vigésimo segunda jornada de Segunda División, que enfrentaba al Dépor con el Barcelona Atlético (1-1). Tenía 20 años, jugaba como mediocentro, salió a trece minutos del final y la crónica de La Voz de Galicia apenas se refiere a su inclusión en el terreno de juego como un intento del filial azulgrana por asegurar el resultado. Por el Dépor, entrenado por Arsenio, anotó Vicente a los cinco minutos, pero el adversario empató a la media hora y el marcador no se volvió a mover.

Única victoria

A la temporada siguiente, el actual entrenador azulgrana volvió a enfrentarse al Dépor, pero esta vez en las filas del Figueres y se tomó revancha. Fue la única vez que como futbolista derrotó a los coruñeses. En terreno catalán ganó por 1-0 y Vilanova se erigió en protagonista. De sus botas salió la jugada del gol, pero aún erró ocasiones para marcar el segundo y hasta el tercero. Pudo anotar cuando recibió un pase largo que rompió el fuera de juego y se plantó solo ante Yosu, pero cruzó demasiado el disparo, que salió rozando el poste. Y aún disfrutaría de una última oportunidad en la segunda parte del choque, pues lanzó una falta desde el borde del área y el balón se estrelló en la cruceta de la portería deportivista con el meta ya batido.

El 17 de marzo del 90 regresó a Riazor y mantuvo un intenso duelo con José Ramón por marcar el ritmo del partido del que, en vista del triunfo final deportivista por 2-1, salió vencedor el jugador coruñés. Aún así, en la crónica se señala que el Figueres trenzó un excelente fútbol gracias, entre otros, a Vilanova. En el minuto a minuto del partido figura entre los más citados de su equipo. Tiró a los veinte minutos, pero la pelota salió desviada; a los 34 culminó un contragolpe con un disparo alto; y se llevó la última ocasión del partido con otro chut desviado. Pese a tratarse de un centrocampista de corte defensivo, su empeño por batir la portería coruñesa era evidente.

Derbi en Riazor

La próxima vez que Vilanova pisó Riazor militaba en Primera División y en las filas del Celta, el máximo rival blanquiazul, pero tampoco le acompañó la suerte. Sucedió el 7 de septiembre de 1992, primera jornada de Liga, el Dépor ganó por 2-0, goles de Bebeto y Claudio, y recuerdan las crónicas que el entrenador del Barcelona trabajó mucho, pero marró un penalti.

Salió en la segunda parte en lugar de Mandiá y se convirtió en una pesadilla para el Dépor, que jugó los últimos 25 minutos con diez. Así, mandó un balón a la escuadra para que se luciese Liaño y, a cuatro minutos del final, falló la oportunidad de su vida. El central Antonio erró al intentar despejar ante el delantero Salillas, quien salió como una exhalación hacia la portería coruñesa, pero cuando iba a fusilar le entró en falta el propio Antonio y el árbitro señaló penalti. Pero Vilanova falló.

Continuó otras dos temporadas en Vigo, aunque apenas jugó y no volvió a enfrentarse al Dépor. Luego regresó a Segunda para jugar en el Badajoz, el Mallorca, el Lleida y el Elche, antes de retirarse en el 2002 en la Gramanet. El caso es que no volvió a pisar Riazor hasta el 2009, cuando Vilanova tampoco ganó.