Con el fin de la estación predilecta a la vuelta de la esquina, hay que ir pensando en recuperarse de los estragos del sol
27 ago 2014 . Actualizado a las 18:26 h.El astro rey marca los tempos en verano. El sol es fuente de salud, de bienestar y de energía. No lo decimos nosotros, así lo aseguran los expertos que garantizan que nuestro astro es un aliado más a la hora de cuidar nuestro organismo: cuida de los huesos, mejora muchos problemas de la dermis como la psoriasis y los eccemas y, por lo visto, también reduce la posibilidad de desarrollar cáncer y otras enfermedades de tipo cardiovasculares o autoinmunes. Sin olvidarse de que establece el estatus de bronceado y también influye en el estado de ánimo, en la mayoría de los casos, de forma positiva. A pesar de todos estos beneficios, como en todo, tiene su vertiente perjudicial. Tomar el sol en exceso y terminar con las quemaduras no es para nada recomendable ya que acelera el envejecimiento de la piel y predispone al cáncer de piel. Aunque esto no siempre ha sido así, hasta finales de los años 20 la tez blanca era la marca de pertenecer a clase alta. Sin embargo, Coco Chanel cambió la percepción y las rutinas de hombres y mujeres durante los meses calurosos. El bronceado se convirtió de esta forma en símbolo de largas vacaciones. Buscar el equilibrio entre ambos puntos es complejo y los especialistas parece que no terminan de ponerse de acuerdo ya que obtener la cantidad óptima depende de factores tan dispares como la genética o la dieta. Así, y aunque puede parecer contradictorio, lo cierto es que, con el fin del verano a la vuelta de la esquina, deben llegar los cuidados extra a nuestra piel. El punto y final de nuestra estación favorita con su buen tiempo y sus altas temperaturas no debe ser sinónimo de terminar con una serie de rutinas que adquirimos con la llegada de los primeros rayos de sol. Si antes de la llegada del buen tiempo nos plantamos a hacer la operación bikini, y durante estps tres meses nos dedicamos a usar protectores solares para evitar las terribles quemaduras, después llega la hora de reponerse de todo lo malo que nos ha dejado el sol como recuerdo del verano. Pero, ¿qué restos nos puede dejar el sol sobre nuestra piel? Los expertos señalan dos tipos. Por una parte, las manchas como los lentigos o las melasmas cuya aparición está relacionada con la exposición excesiva al sol. Asimismo, también alertan de la deshidratación que provoca un sentimiento de sequedad en la cara y el surgimiento de arrugas e impurezas. Con los prejuicios delante de nuestros ojos, solo hace falta asumir una serie de recomendaciones para redimirse y reparar los daños ocasionados por el sol. En solo cuatro sencillos pasos y un par de cremas nuevas -como las que se pueden encontrar en El Corte Inglés- se puede lucir mejor en otoño que en verano.
- Rehidratarse es clave, como el uso de cremas regeneradoras. Si la piel está seca después de todo el sol que hemos ingerido por todos nuestros poros, lo mejor es incorporar a las rutinas de belleza una crema de tipo hidratante como el Sérum Aquasource Deep Biotherm. Aunque está pensado como antiarrugas, al ser rica en nutrientes y con agua de tipo celular presenta propiedades regenerativas perfecta para esta época del año que tiene que afrontar nuestra dermis.
- Continuar usando cremas protectoras. El final del verano no significa el final del sol (la mayoría de las veces). El astro sigue brillando y aunque no «ataca» como en los meses de junio, julio y agosto, en septiembre y octubre se debe continuar teniendo un protector a mano. Aunque ya no debe ser de 30 o más, ahora se puede reducir hasta la protección 15. Pero ojo, todo depende del tiempo que haga.
- Una limpieza facial a tiempo. Aunque no lo parezca, durante el verano la piel se ensucia más que en otras épocas del año. Así, la vuelta a la rutina tiene que llegar de la mano de una limpieza en profundidad o de alguna crema como el gel limpiador de espuma nacarada de Éclat de Lancôme para liberar la piel de las toxinas en profundidad. Con este pequeño gesto se dice adiós a las impurezas.
- El maquillaje, mejor en crema o en fluido. Este tipo de bases ayudan a recuperar la piel ya que son más hidratantes y no resecan la piel. Sin olvidarse, como siempre, que antes de dormirse el maquillaje debe desaparecer de nuestro rostro. Un buen producto desmaquillante nos ayudará a tener mejor cara. Una buena solución puede ser elegir el Eau Micellaire Biosource Biotherm, un 3x1 que proporciona una experiencia de limpieza integral y desmaquillado, que combina eficacia, ahorro de tiempo y una solución suave.